Innovación

Un material que absorbe el calor residual para ahorrar electricidad

energía
Escrito por Mihaela Marín

El descubrimiento de un nuevo material termoeléctrico de bajo coste se añade a la lista de tecnologías eficientes para ahorrar costes y consumo de energía

Reducir el coste de la energía eléctrica es uno de los retos cuya superación depende de resultados de investigaciones científicas tan innovadoras que conlleva que cambien por completo las actividades industriales actuales. Este tipo de descubrimientos se alargan tanto que hace falta que pasen generaciones para llegar a una transformación definitiva. En cambio, ahora, con los avances que se han hecho en nanotecnología, muchas empresas han empezado a estudiar nuevos materiales capaces de convertir el calor residual en electricidad. Una de ellas es Alphabet Energy, una compañía de California, que a principios de mes anunciaba sus planes para comercializar un material termoeléctrico de bajo coste que recupera el calor residual para convertirlo en electricidad.

Una investigación empezada hace siglos

La conversión del calor en energía eléctrica no es un campo nuevo. El físico alemán Thomas Seebeck empezó a estudiar el fenómeno en 1821 cuando se dio cuenta de que la diferencia de temperatura entre dos semiconductores podía producir electricidad. Esta propiedad especial hizo nacer una nueva categoría de materiales llamados termoeléctricos, pero la principal desventaja que impidió ampliar las aplicaciones de este descubrimiento se relacionaba con las características de estos materiales ya que en la mayoría estaban formados por componentes muy difíciles de encontrar y para que fueran producidos a gran escala suponía un proceso muy costoso para las compañías. Aun así los científicos siempre han intentado descubrir una nueva categoría de material termoeléctrico que se pudiera convertir en una solución eficiente para reducir el coste de toda la energía que se pierde con el uso de los dispositivos. 

Tetraedrita, un material termoeléctrico barato y abundante

Después de casi dos siglos de las primeras investigaciones, Alphabet Energy ha hecho un descubrimiento que nos puede acercar a un cambio profundo en la industria energética: un material llamado tetraedrita que se encuentra en estado natural y es más eficiente que cualquier otro usado hasta ahora para producir la termoelectricidad:

“El verdadero descubrimiento de Alphabet es que puede crear materiales termoeléctricos a partir de silicio, un recurso abundante y de bajo coste, y con una tecnología propia que ofrece una forma mucho más eficiente de conectar el material a la fuente de transmisión de calor”, declara Matthew Scullin, el fundador de la compañía.

Los avances en la nanotecnología han permitido a la compañía desarrollar dispositivos usando un componente de bajo coste para una variedad de aplicaciones en todos esos sectores industriales que tienen una acumulación de energía pérdida proveniente de alguna fuente de calor como por ejemplo motores, hornos o chimeneas entre algunas más comunes. Según representantes de la compañía el uso de la tetraedrita incrementará la eficiencia de la conversión del calor residual de 5% hasta 10% en comparación con el 2.5% al que llegaban los materiales termoeléctricos y pasará de costar entre 24 y 146 dólares a 4 dólares por kilogramo.

La nueva forma de reciclar la energía gastada que ofrece Alphabet Energy se convierte en una tecnología muy eficiente que podría llamar la atención de muchas empresas dispuestas a implementar dispositivos que permitan el ahorro de energía usando el calor residual y con un coste menor que en el caso de optar por otras alternativas que supongan una inversión mayor.

Sobre el autor de este artículo

Mihaela Marín

Mi interés por la tecnología ha nacido cuando me he dado cuenta de que nos permite ver el lado escondido de la realidad. Todavía quedan muchas cosas por descubrir y suficiente curiosidad para entender lo que realmente somos. Especializada en Periodismo y Marketing, he podido compartir experiencias con profesionales del mundo empresarial tecnológico. Siempre en búsqueda de ideas, escribo para hacer conocido el trabajo innovador, capaz de cambiar los problemas en soluciones.