Innovación

Los nuevos robots submarinos autónomos

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Escrito por Marcos Merino

Los algoritmos desarrollados por el MIT les permiten alterar el plan de la misión sin intervención humana.

Durante la última década, los científicos han desplegado robots submarinos capaces de mapear y monitorizar los recovecos del océano para analizar el estado de sus ecosistemas. Esta clase de robots son útiles para llevar a cabo tareas simples y previamente definidas por ingenieros humanos, pero dicho proceso de programación es largo y tedioso.

Por ello, ahora un equipo de científicos del MIT ha decidido probar un nuevo enfoque: dotar a los AUV (siglas en inglés de ‘vehículos submarinos autónomos’) de capacidades cognitivas que permitan a los seres humanos indicarles objetivos de ‘alto nivel’ (complejos) que sean llevados a cabo a través de un proceso autónomo de toma de decisiones por parte del robot.

Por ejemplo, un ingeniero puede proporcionar a un robot una lista de ubicaciones a explorar, junto a las indicaciones para llevar a cabo dicha exploración (tiempo límite, distancia mínima o máxima con respecto al fondo marino, etc). Usando el sistema ideado por el equipo del MIT, el robot podría de este modo planificar una misión eligiendo qué lugares explorar, en qué orden, y los plazos para llevarlo a cabo. Así, si un acontecimiento imprevisto impide que el robot complete una tarea, dispondrá de autonomía para elegir abandonar o aplazar dicha tarea, o bien para reconfigurar su hardware para solventar algún error.

El pasado mes de marzo, el equipo de investigadores del MIT (junto a colegas de la Woods Hole Oceanographic Institution, el Centro Australiano de Robótica de Campo y la Universidad de Rhode Island) probaron esta tecnología de planificación autónoma a lo largo de una misión de tres semanas frente a la costa occidental australiana.

Durante la misma, se probó la capacidad de un planeador submarino equipado con este sistema para trabajar de manera cooperativa y segura junto con otros vehículos, al tiempo que respondía a órdenes de alto nivel. El planeador fue capaz de operar adaptando su plan de la misión para evitar interponerse en el camino de otros vehículos: reorganizaba sus prioridades (sus objetivos de exploración) para permanecer más tiempo en una zona y así no colisionar con vehículos que se hubieran atrasado en sus tareas. En palabras del desarrollador jefe de la misión, el profesor de aeronáutica y astronáutica del MIT Brian Williams, buscaban “demostrar que estos vehículos pueden planificar sus propias misiones, adaptarlas y re-planificarlas sin apoyo humano”.

A la hora de diseñar este sistema, los miembros del grupo de investigación se han inspirado en la franquicia de Star Trek: los componentes del sistema responsables de la toma de decisiones de alto nivel están dispuestos de manera jerárquica y con especialización de tareas: existe un ‘capitán’ que planifica la misión general, un ‘navegador’ que establece la mejor ruta para alcanzar los objetivos de la misión, y un ‘doctor’ o ‘ingeniero’ que diagnostica y repara problemas de forma autónoma.

Siguiendo con los paralelismos galácticos, el sistema es similar a otro que el propio Brian Williams desarrolló para la NASA tras la pérdida de la Mars Observer en 1993: “La NASA se dio cuenta de que necesitaban sistemas que pudieran razonar a nivel cognitivo como ingenieros, pero que estuvieran a bordo de la nave espacial [para reparar problemas sin ayuda humana]”.

Imagen | MIT

Vía | MIT News

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.