Innovación

“Los estados, y no los mercados, deben dictar las reglas de la IA”

inteligencia artificial
Escrito por Marcos Merino

Senén Barro, investigador del CiTIUS, protagonizó el último ‘Desayuno con innovadores’ de Red.es, y habló del “trabajo en tiempos de la máquina inteligente”.

Senén Barro, investigador del Área de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial del Centro Singular de Investigación en Tecnologías de la Información (CiTIUS), fue el protagonista de la tercera edición de los ‘Desayunos con innovadores’ organizados por Red.es, y que en esta ocasión giraron en torno al “trabajo en tiempos de la máquina inteligente“.

Para Barro, esos tiempos son ya el presente y no el futuro: “Ya estamos en un mundo de máquinas cada vez más inteligentes (…) la tecnología que permite a las máquinas ser capaces de aprender, aunque sea en territorios muy acotados”. Tan acotado que, aunque sean capaces de afrontar problemas matemáticos y ganar a los humanos en partidas de Go, son incapaces de hacer cosas aparentemente sencillas, como “andar como lo hacen los humanos, adaptándose a cualquier superficie”.

El investigador también quiso ilustrar con el ejemplo por qué las empresas están apostando tan fuerte por la inteligencia artificial, hablando de una fábrica asiática que, tras su robotización, pasó de 650 empleados a 60, al tiempo que multiplicaba 2,5 veces su producción, y reducía el porcentaje de taras y defectos del 25% al 5%. Barro ha destacado que ahora, gracias a la robotización, puede revertirse la tendencia a la deslocalización de las fábricas: “Con las máquinas inteligentes estas pueden volver a localizarse en las poblaciones de las empresas”.

Denuncia Barro que “nuestro sistema educativo potencia la mecanización de las personas, algo que sucede justo cuando nos esforzamos para humanizar a las máquinas” y que se debería apostar por impulsar precisamente la mejor cualidad humana que las máquinas son incapaces de mimetizar: la creatividad. Y añadía: “se dice que 2 de cada 3 niños de hoy trabajarán en empleos que aún no existen, pero la realidad es que nadie ha proporcionado un solo dato que permita asegurarlo”.

Por último, la charla abordó otro aspecto fundamental: la regulación legal: “No podemos contemplar un mundo de personas y máquinas por separado, sino que éstas tienen que ser supervisadas y autorizadas por los hombres. Con la llegada de la inteligencia artificial, han de ser los estados y nos los mercados quienes dicten las reglas“.

Vía | Red.es

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.