Energía Innovación

Lo mejor y lo peor de este 2017 (el peor año del decenio), según Greenpeace

Lo mejor y lo peor de este 2017 (el peor año del decenio), según Greenpeace

Greenpeace España ha revelado lo mejor y lo peor de este 2017. La organización ecologista también ha publicado una serie de retos para el inminente 2018, encabezados por la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

A juicio de Greenpeace, lo más positivo de todo el año han sido acontecimientos como el cierre de Garoña, la solicitud de Iberdrola de cerrar sus dos térmicas -comprometiéndose a recolocar al 100% de su plantilla- o la moratoria a la prohibición de pesca en el Ártico. Este ha sido el año en el que incluso las eléctricas han reconocido la pérdida económica de las nucleares, que las renovables han confirmado su bajo coste para generar electricidad -a día de hoy su coste medio con eólica o fotovoltaica ya es menos de la mitad que con carbón y menos de un tercio que con nuclear- o que comunidades como Valencia, Navarra, Baleares y Catalunya ultiman legislaciones para implantar un sistema de retorno y devolución de envases de plástico.

¿Qué puedo hacer para parar el cambio climático? Empieza por estas 13 cosas

Según el balance anual de Greenpeace España, otros sucesos positivos a nivel nacional han sido la anulación de la indemnización de más de 1.350 millones de euros por la paralización de la plataforma Castor para el almacenamiento de gas natural, el aumento de la superficie de agricultura ecológica -que supera los dos millones de hectáreas-, o la propuesta para declara área marina protegida el “Corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo”.

En el apartado de los acontecimientos positivos a nivel internacional, algunos de los acontecimientos más relevantes han sido la declaración por parte de la UE y otros nueve países de una moratoria durante los próximos 16 años que prohíbe la pesca industrial en el Santuario Ártico, la protección de las abejas -en España habrá un Plan de Acción Nacional para la Conservación de los Polinizadores-, el cese de la financiación de proyectos de petróleo o gas por parte del Banco Mundial, el abandono del carbón por parte de muchos países antes de 2030, las medidas que se podrán tomar contra plásticos de un solo uso o la nueva directiva europea de residuos, que obliga a los estados miembros a tomar medidas más firmes.

Lo peor de 2017

En terreno español, nuestro país ya es el más árido de Europa y este año ha sido el más seco de los últimos 20. Los incendios forestales han cerrado un año negro, seguimos siendo el único país de Europa occidental que no se plantea abandonar el carbón y junto con Alemania y Polonia, el que más centrales térmicas tiene, situadas entre la treintena más tóxica del continente. De hecho, cada español paga más de 400 euros al año en subvenciones a combustibles fósiles.

Otros episodios negativos han sido la persistencia del ‘Impuesto al Sol’ , mantenido debido al veto de Ciudadanos a su eliminación o la exportación de armas a Arabia Saudí, responsable de la masacre a la población civil de Yemen.

A nivel internacional, las emisiones de CO2 alcanzaron en 2017 el nivel más alto en 800.000 años y han aumentado las temperaturas, mientras que también ha crecido la cifra de huracanes. Además, la extensión de hielo marino en la Antártida ha alcanzado su récord mínimo desde que existe registro. Pese a ello, Donald Trump reabre las prospecciones petrolíferas en el Ártico y sale del Acuerdo de París, fundamental en la lucha contra el cambio climático. También cabe destacar que la tasa promedio de deforestación en la Amazonía entre 2013 y 2017 fue un 38% más alta que en 2012 debido a la expansión agrícola, con el 65% de las áreas deforestadas destinadas a la soja y a pastos para el ganado.

Otras malas noticias han sido el abuso de plaguicidas en la agricultura y de antibióticos para la ganadería industrial, así como la persecución de los activismo medioambiental, que se salda en asesinatos -61 en Brasil hasta septiembre-, complots e impunidad en casos como el asesinatos de Berta Cáceres en Honduras. La contaminación de plásticos en el Mediterráneo es otro punto que hace saltar las alarmas debido a su elevada densidad.

Retos de Greenpeace para 2018

Para 2018 Greenpeace España aboga por lanzar una Ley de cambio climático y transición energética que acabe con la energía nuclear y el carbón, incentivando el aumento y el uso de las renovables con el propósito de evitar un aumento de más de 1,5 ºC a final de siglo.

Proteger la biodiversidad con el inicio del Tratado de los Océanos por parte de Naciones Unidas, fomentar el consumo responsable, reducir el consumo y la producción de carne y derivados de la ganadería industrial, así como la entrada de productos en la UE que proceden de la deforestación y degradación forestal, como la madera, la soja o el aceite de palma son puntos clave para los próximos meses.

La organización ecologista también subraya la importancia de cerrar los pozos ilegales de agua en España, poner fin a trasvases como el del Tajo-Segura y frenar el regadío sobredimensionado. Los planes de movilidad urbana para reducir las emisiones, nuevas políticas forestales de prevención y gestión de incendios que tengan en cuenta el cambio climático o la reducción de plásticos también se contemplan.

Fuente | Energías Renovables

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.