Innovación

Indra desarrolla una app para ayudar a personas con Alzhéimer a conservar sus recuerdos

Escrito por María Almerge

Conoce el nuevo proyecto de la multinacional española Indra: una aplicación, aún en fase beta, que ayudará a conservar los recuerdos a enfermos de Alzhéimer o personas mayores

Hace una década, la tecnología estaba solamente al alcance de unos cuantos. Actualmente, este sector ha rebasado los límites y ha aportado grandes avances en ámbitos como la educación, la ciencia o la medicina. Un claro ejemplo de ello son las famosas Google Glass que ya han permitido realizar la primera operación a distancia. Por eso, no debería sorprendernos que las nuevas aplicaciones móviles sigan el mismo camino y sean capaces de curar y prevenir enfermedades e incluso salvarnos la vida.

Los ingenieros de la compañía Indra, en la factoría de software de Salamanca de la compañía, han finalizado el desarrollo de una aplicación para tabletas (para terminales Android e iPad), que ayuda a conservar los recuerdos de la vida de enfermos con Alzhéimer y personas mayores. Se trata de un proyecto con un fin social que permite a los terapeutas trabajar directamente con los recuerdos de los propios enfermos, asociando imágenes, vídeos, textos y música con familiares cercanos, así como lugares clave en la vida de los usuarios, en lugar de utilizar documentación más genérica y neutral.

La aplicación cuenta con diferentes secciones que permitirán la interacción del usuario con la tableta. A través de esta herramienta, las personas podrán acceder a contenidos aleatorios en los diferentes apartados que se presentarán en forma de ficha, con un nombre, una descripción y una serie de imágenes y vídeos que podrán reproducirse directamente. Asimismo, habrá una sección de música con un listado de canciones relacionadas a una fotografía con el objetivo de evocar recuerdos al usuario.

También, la app dispondrá un gestor de tareas, denominado Ficha del día, donde se incluirá un resumen de las actividades realizadas en la jornada anterior y unos apuntes para recordar al usuario sus quehaceres diarios. “En función del grado de pérdida de memoria del usuario, tendrá unas tareas u otras”, comenta Manuel Martín Portillo, responsable de Indra en la factoría de Software de Salamanca.

Me he perdido, localízame

Una de las principales novedades de esta aplicación es la inclusión del servicio Me he perdido, una prestación adicional que ayuda a localizar a las personas. Por un lado, en caso de que el enfermo se extravíe, esta funcionalidad permitirá que el usuario pueda llamar o enviar un SMS a la persona de contacto predefinida en el smartphone. Y, por otro, se integrará un servicio de localización que automáticamente mandará un SMS cuando el usuario salga del perímetro establecido.

En fase beta

Esta herramienta todavía no ha salido al mercado, ya que se encuentra en fase de validación, a través del programa de Rehabilitación y Estimulación Cognitiva de la Unidad Integral de Enfermedades Neurodegenerativas de la Fundación Vianorte-Laguna de Madrid. “Nos van a dar pautas para desarrollarla de un modo terapéutico, médico e incorporar funcionalidades más profesionales desde este ámbito”, comenta Martín.

Por el momento, es difícil saber cuándo verá la luz definitivamente, puesto que se encuentra en una fase de pilotaje y “en función de las disponibilidades de los recursos se irán marcando los tiempos”, explica el experto.

Además, los responsables quieren evolucionarla mejor desde un punto de vista tecnológico. En este sentido, están trabajando para facilitar el acceso de la app a la nube con el fin de reducir costes y eficiencias asociadas a los modelos cloud computing. De esta forma, dice Martín, cualquier persona desde su casa podrá incorporar fotografías de manera que el familiar acceda a ellas al día siguiente, vía Internet.

Debido a su carácter de prueba tampoco se sabe aún cuáles serán las entidades en las que se implantará. “Va dirigida a cualquier persona con problemas de memoria, pero no hay un mercado objetivo cerrado porque va a depender mucho de la evolución funcional que tenga a partir de los requerimientos de la Fundación Vianorte-Laguna”, explica Martín. Del mismo modo, el proceso que se utilizará para la implantación en los centros que la necesiten todavía está sin precisar. “Eso se definirá en cuanto finalice el proceso de validación. Es muy pronto para poder definir un proceso de utilización”, termina Manuel.

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María Almerge