Innovación

La inteligencia artificial de Google, ávida lectora de novela romántica

Google

El motor de inteligencia artificial de Google se ha leído más de 2.865 novelas románticas con el fin de expresarse con mayor soltura y naturalidad.

No sabemos si leer alimenta el alma o la mente, como nos repetían una y otra vez nuestros profesores en la escuela, pero lo que está claro es que sí ayuda a las máquinas a entender mejor a los humanos. La mismísima Google ha puesto a prueba esta premisa, siguiendo los pasos de Stanford, al hacer que su motor de inteligencia artificial se empape de más de 2.865 novelas en los últimos meses con el fin de que logre expresarse con mayor soltura y naturalidad.

Esta curiosa iniciativa lo es más aún si tenemos en cuenta el tipo de libros que Google ha seleccionado para que su máquina lea. No podían ser clásicos, ya que su lenguaje no está adaptado a los nuevos tiempos, pero tampoco libros infantiles o sagas de adolescentes, cuyas expresiones y estructuras son demasiado sencillas. Ciencia ficción quedaba descartado como género debido a sus terminologías particulares y las novelas de misterio también se salían de la ecuación al usar demasiadas figuras literarias para envolver el relato. ¿Qué género queda entonces? Las novelas románticas.

No en vano, los libros de amores y desamores son perfectos para que las inteligencias artificiales puedan desarrollar su lenguaje, ya que siguen tramas y temas muy similares entre sí, con lo que el sistema puede detectar estructuras claras entre las distintas obras, pero expresan cada idea (amor, celos, enfados, peleas, reencuentros, añoranza, miedo…) de mil y una formas. de este modo, Google consigue que su tecnología amplíe de forma notable su vocabulario y naturalice su forma de comunicarse.

Una vez devorados los más de dos millares de libros, el sistema crea frases compuesta de su propio “puño y letra” con los términos que ha aprendido. A continuación, el mismo motor compara esas nuevas oraciones con el texto original, con el fin de calibrar automáticamente el sentido y la forma de sus palabras para que sean lo más parecidas a una conversación humana, indican en Buzzfeed.

En la actualidad, el sistema de inteligencia artificial de Google (empleado en herramientas populares como Google Now pero también con vistas a consolidarse en las respuestas inteligentes de Gmail y muchos otros servicios) tan sólo es capaz de comprender y responder a cuestiones muy básicas, que sea capaz de estructurar rápidamente o que se encuentre dentro de una serie de patrones definidos que impiden la correcta comunicación si se cambia cualquier palabra de la orden respecto al guion preestablecido. Añadir esa variedad de sinónimos a la ecuación, además de valores y parámetros que ayuden a la inteligencia artificial a detectar emociones como el sarcasmo, son el reto del mayor buscador del mundo con esta iniciativa, aunque esto es sólo el principio.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.