Innovación

La empresa española que diseña la cápsula de viajeros y el tubo del Hyperloop que unirá Dubái con Abu Dabi

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La española Carbures gana el contrato para diseñar el tubo del Hyperloop entre Dubái y Abu Dabi por valor de 2,8 millones de euros, al ser la única firma de las cuatro participantes en el concurso en proponer su construcción con materiales compuestos en lugar de acero.

El proyecto Hyperloop es uno de los más ambiciosos de nuestros tiempos en cuanto al transporte de viajeros se refiere. Tan ambicioso que el propio Elon Musk, ideólogo del proyecto, decidió abrir el desarrollo de esta suerte de cápsula de alta velocidad (1.200 km/h) a toda la comunidad científica y emprendedora del mundo. Un mundo en el que, aunque sin demasiado ruido pero con mucho talento, España ocupa un papel muy destacado.

Primero fue un grupo de trabajo de la Universidad Politécnica de Valencia en el que logró entrar en la lista de los mejores proyectos de Hyperloop a escala internacional. Pero, más allá de esta propuesta, también encontramos sello español en los prototipos de las futuras cápsulas de viajeros y los tubos de composite de la americana Hyperloop Transportation Technologies (HTT) que estarán presentes en la línea Dubái-Abu Dabi de este tren futurista.

Hablamos de la compañía Carbures, que ya lleva un tiempo trabajando en la cápsula de viajeros del Hyperloop, pero que ahora ha logrado ganar el contrato del tubo por el que circulará. Lo ha hecho tras una intensa competición contra otras cuatro empresas de todo el mundo que ha durado seis meses. Pero todos sus rivales proponían la construcción del tubo en acero, mientras que la apuesta patria lo hizo con materiales compuestos, mucho más resistentes, elásticos (por su baja densidad en comparación con el acero) y con mejor aislamiento térmico.

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El prototipo de ducto o tubo por el que circulará la cápsula tendrá una longitud de unos 700 metros, divididos en segmentos de 12 metros de largo por cuatro metros de diámetro, y un espesor de 32 milímetros, mientras que el trazado final será de unos 280 km de tubo (doble circuito) entre los dos países.

Además, Carbures va a dotar a esa estructura de miles de sensores que permitirán medir, entre otros parámetros, si el tubo ha sufrido una deformación por la causa que sea, si sufre estrés en los materiales, si existen variaciones de presión interior (es un tubo que está cerrado al vacío), la temperatura exterior, así como otros parámetros de la estructura que permitirán reaccionar de manera preventiva incrementando la seguridad y detectar cualquier anomalía en tiempo real, nada más producirse. Hemos de tener en cuenta que este tren se desplegará en pleno desierto entre dos ciudades en el que las temperaturas pueden sufrir variaciones de hasta 50 grados.

La ingeniería que exige el proyecto y el cálculo estructural del ducto se ha realizado por los ingenieros de Carbures en México y España. El valor total del contrato asciende a 2,8 millones de euros y se estima que la entrega del prototipo sea a finales de este año.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.