Innovación

¿La cámara de tu móvil, un generador de números aleatorios?

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Escrito por Marcos Merino

Una investigación suiza demuestra que las cámaras de los dispositivos móviles ya proporcionan la misma seguridad que el hardware especializado.

Los generadores cuánticos de números aleatorios pueden mejorar significativamente la seguridad de los protocolos criptográficos al garantizar que las claves generadas carezcan de patrones predecibles. Sin embargo, el coste, tamaño y necesidades de energía de los generadores cuánticos actuales han impedido que su uso se convirtiera en algo generalizado… mientras que la calidad de las cámaras integradas en los smartphones y otros dispositivos móviles ha mejorado significativamente a lo largo de estos últimos años, hasta el punto de ser sensibles a la luz a nivel de unos pocos fotones.

Ahora, un grupo de investigadores suizos (Bruno Sanguinetti, Anthony Martin, Hugo Zbinden y Nicolas Gisin, miembros del Grupo de Física Aplicada de la Universidad de Ginebra) han publicado un artículo sobre el modo en que estas cámaras pueden ser utilizadas para generar números aleatorios.

Los números aleatorios juegan un papel esencial en las comunicaciones modernas, al ser la base de las claves criptográficas que permiten que dichas comunicaciones no sea interceptadas. Sin embargo, los ordenadores son dispositivos deterministas, incapaces de generar una verdadera aleatoriedad. Los generadores cuánticos, por otra parte, sí han demostrado ser capaces de generar bits aleatorios, pero suelen requerir de un hardware especializado (como los detectores de fotón único) muy poco accesibles para la mayoría de los consumidores.

Pero ahora los sensores de imagen de muchos ordenadores, móviles y tablets están dotados de la suficiente calidad como para detectar dichos fotones, resolviendo así el ruido cuántico necesario para generar números verdaderamente aleatorios. Sanguinetti y los demás usaron en sus experimentos dos tipos de cámaras: una CCD y la de un teléfono móvil Nokia, iluminadas ambas por un LED. Tras ajustar el nivel de iluminación para maximizar la incertidumbre cuántica en el número de fotones detectados, los datos brutos se envían a un extractor que condensa la aleatoriedad de cada píxel a través de la concatenación de datos, convirtiéndolos posteriormente en números. El éxito del experimento demostró que nuestros propios dispositivos electrónicos pueden ser ahora parte de la solución a sus propios problemas de seguridad, lo que resulta tranquilizador en esta época aparentemente marcada por los robos de datos bancarios y filtraciones de fotos íntimas.

Imagen | Janitors via photopin cc

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.