Innovación

Inventar y emprender para aprender

Escrito por Esther Macías

Enseñar a aprender… y aprender a emprender y a innovar por el bien de la sociedad. Con estas aspiraciones nació hace seis años el programa educativo PETIT, en el que han participado unos 1.100 alumnos de Secundaria de Asturias y Madrid y que quiere extenderse a más colegios en España

“Por fin hemos aprendido cosas que sirven para hacer algo”. Ésta es, indica Federico Baeza, subdirector de la Fundación Cotec, una de las frases más repetidas por los alumnos que han participado en PETIT, el Programa Educativo de Tecnología, Innovación y Trabajo puesto en marcha hace seis años por el equipo educativo de la Ciudad Tecnológica Valle del Nalón (Valnalón) y la propia Fundación de Innovación. PETIT es una iniciativa que consiste en fomentar el espíritu innovador y emprendedor de los estudiantes cambiando el enfoque de la asignatura de Tecnología que se imparte en la ESO (Educación Secundaria Obligatoria).

“Se trata de impartir el mismo contenido de dicha asignatura pero desde otro punto de vista. Para ello, el profesor debe darle otro enfoque. Actualmente Tecnología integra una parte teórica sobre materiales, mecánica, electricidad… una parte de taller y una final de proyecto, por ejemplo, crear una grúa, un puente, etc. El enfoque que se propone desde PETIT es diferente. Se trata de que los alumnos formen equipos para construir una especie de empresa, elijan qué proyecto van a crear, lo construyan diseñando un prototipo y, en el último trimestre del curso, lancen un plan de negocio para una hipotética comercialización en el mercado e incluso una posible solicitud de patente”, explica Baeza.

Los proyectos creados por los alumnos van incluso a Innova Petit, una especie de feria que se celebra en Asturias (este año se celebrará el 30 de mayo en Gijón) donde presentan sus prototipos y ‘productos’, que en los años en los que lleva funcionando el piloto son de lo más diverso: desde una fregona que no necesita cubo ya que a través del tubo le entra el detergente (un producto que posteriormente lo sacó la propia Villeda, demostrando que la idea era viable comercialmente), hasta un dispositivo que sirve para saber si se ha ido la luz en casa cuando estamos fuera y durante cuánto tiempo, pasando por una mochila que calcula el peso del contenido que tiene, por un atril que pasa las páginas de las partituras solo o unos patucos anticaída para bebés, entre muchos otros.

Fregona que no necesita cubo

Resultados sorprendentes

El subdirector de Cotec afirma que los resultados de la iniciativa, aún en fase piloto, son sorprendentes. “Con este programa, en el que ya han participado unos 1.100 alumnos de 31 centros escolares de Asturias, tanto públicos como privados y concertados, y uno de Madrid, el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Ramiro de Maeztu, hemos comprobado que la motivación de los estudiantes es mucho mayor. Es más, el número de aprobados se incrementa de manera radical. Los estudiantes están más motivados al saber que sus proyectos sirven para algo, que pueden ser útiles a la sociedad. Hemos visto incluso que la nota media de los niños sube, e incluso algunos alumnos que habían dejado los estudios han vuelto atraídos por la asignatura así que podría ser también un medio para disminuir la tasa de fracaso escolar”, asegura el portavoz.

Paraguas contra la lluvia persistente

Aunque el proyecto de momento se ha llevado a cabo como un piloto, Cotec pretende extenderlo a toda España. “Para ello ya estamos hablando con el Ministerio de Educación y nuestra idea es hacerlo también con las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias en materia de Educación”, afirma. Incluso la propia Oficina Española de Patentes y Marcas está también implicada en el mismo. “Algunos de sus responsables ya están impartiendo alguna jornada sobre cómo solicitar una patente en los colegios”, indica Baeza.

El subdirector de Cotec está convencido de la utilidad de esta iniciativa para fomentar el emprendimiento y la innovación en España, una asignatura pendiente en nuestro país. Eso sí, precisa, “un emprendimiento basado en la creación de productos innovadores en pro del bien de la sociedad, que es como nosotros entendemos la innovación, y no un emprendimiento especulador tan en boga actualmente”.

 

 

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.