Innovación

Internet de las Cosas: una realidad todavía en pañales pero con un futuro brillante

Los mercados combinados de Internet of Things (IoT) crecerán a unos 520.000 millones de dólares en 2021, más del doble de los 235.000 millones invertidos en 2017. Pero estos datos positivos esconden algunos retos todavía por mejorar para lograr una adopción masiva y madura.

El Internet de las Cosas es una de las tendencias en auge que mayor madurez está alcanzando en los últimos tiempos. Las previsiones de las principales firmas de análisis así lo reflejan, aunque con bastante diferencia entre los datos esperados por unas y otras casas: hubo fuentes que se atrevieron a aventurar que veríamos 100.000 millones de dispositivos conectados en 2020, cifra rebajada a 50.000 millones por otros expertos y, finalmente, ajustada por la firma de análisis Gartner a 20.400 millones de objetos inteligentes en funcionamiento para finales de la década.

Uno de los últimos informes al respecto, que merece una mirada con detenimiento, es el de la firma Bain, llamado “IoT Vendor Survey 2018”. En dicho documento, a bote pronto, se pronostica que los mercados combinados de Internet of Things (IoT) crecerán a unos 520.000 millones de dólares en 2021, más del doble de los 235.000 millones invertidos en 2017.

El Internet de las Cosas sigue sin despegar: apenas supone el 10% de los presupuestos TIC

Unos datos de lo más prometedores, dentro de los que podemos ahondar un poco más para encontrarnos con que el centro de datos y análisis de información será el segmento de IoT de más rápido crecimiento, alcanzando una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) del 50% de 2017 a 2021. Por su parte, los proveedores de servicios en la nube (CSP) están surgiendo como actores influyentes de servicios de IoT, consultoría y análisis para empresas, dejando oportunidades más pequeñas para otros proveedores en industrias especializadas.

Como podemos ver en la gráfica superior, en la que se agrupan datos de distintas casas de estadísticas, vemos cómo la integración de sistemas, los propios dispositivos conectados y el CPD son los segmentos más importantes dentro del lucrativo negocio del IoT. Las redes, pese a que los operadores de telecomunicaciones se crean el centro del universo, apenas suponen una pequeña porción de la industria, junto a los dispositivos de consumo o los sistemas legacy embebidos.

Eso sí, un futuro prometedor pero con un toque de humildad. Los datos revelan que las empresas todavía están ejecutando pruebas de concepto, tal y como hace dos años. Si bien también nos encontramos con casos de uso ya maduros, un 60% del total frente al 40% de 2016. Por suerte, y conforme pase el tiempo (a cinco años vista) veremos cómo la adopción del IoT será cada vez más madura, aunque con las pruebas de concepto todavía como dominantes en el sector. Así lo refleja la gráfica que pueden ver a continuación:

Las empresas que adoptan soluciones de Internet de las Cosas apelan para este ritmo de maduración menos acelerado de lo deseable -en cuanto a implantaciones reales se refiere- a que los proveedores no progresan lo suficiente para reducir las barreras más importantes a la adopción en las áreas de seguridad, la facilidad de integración con los sistemas de tecnología de la información (TI), tecnología operativa (OT) y el rendimiento incierto de la inversión. Como resultado, las empresas están ampliando sus expectativas de cuándo sus casos de uso alcanzarán escala y obtendrán resultados económicos.

El anatema del Internet de las Cosas en términos de ciberseguridad

En ese sentido, Bain descubrió que las empresas comprarían más dispositivos de IoT y pagarían hasta un 22% más en promedio por ellos si se abordaban los problemas de seguridad. Igualmente, la integración continúa siendo una barrera para una mayor adopción de IoT.  El estudio afirma que los proveedores no han simplificado la integración de las soluciones de IoT en los procesos de negocio o de TI y OT tanto como las empresas esperaban. El informe exige que los proveedores inviertan en aprender más sobre los desafíos típicos de implementación en las industrias de sus clientes para que puedan sugerir soluciones más estratégicas y de extremo a extremo.

Cambiando de tercio, el interés en en la monitorización remota y en tiempo real está floreciendo hasta convertirse en una de las categorías donde las compañías de todo el mundo encuentran con más facilidad los casos de uso rentables y con impactos inmediatos. Máxime cuando hablamos de proveedores muy especializados en un vertical determinado y con soluciones específicamente diseñadas para él.

Como puede verse en la gráfica superior, la mayoría de actores de este sector sigue sin entender la importancia de la especialización, con un gran bloque de proveedores que trabajan con entre siete y nueve industrias o que, directamente, no tienen enfoques verticales definidos. Con el tiempo, nuevamente, veremos cómo se consolida el negocio en torno a los agentes más especializados.

*El análisis de este artículo está realizado a partir del estudio ‘Bain IoT Vendor Survey 2018’ y la recopilación de datos realizada por Louis Columbus, Director de Global Cloud Product Management en Ingram Cloud y antiguo analista senior de AMR Research (ahora Gartner) para B2C.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.