Innovación

Inspirations Mars, a la caza del planeta rojo

inspiration-mars-mission-spacecraft-concept
Escrito por Rafael Claudín

El primer turista espacial, Dennis Tito, respalda un proyecto para enviar una misión tripulada a Marte aprovechando el impulso de las fuerzas gravitacionales.

Dennis Tito se hizo famoso en el año 2001 por ser el primer turista espacial. 20 millones de dólares le costó pasar ocho días de paseo en la Estación Espacial Internacional. El millonario americano está ahora detrás de la organización sin ánimo lucrativo Inspiration Mars, que está organizando una misión privada y tripulada a las cercanías de Marte y, de paso, Venus.

Lo de Marte se está convirtiendo en una verdadera obsesión. Si el proyecto Mars one pretende establecer la primera colonia en el planeta rojo en el 2023, Inspiration Mars tiene que llevarse a cabo en el 2021, según los planes presentados ante el Comité Científico del congreso de los Estados Unidos. Hay un motivo para ese año en concreto, y también para estar defendiendo el caso en el congreso, pese a ser un proyecto privado.

Tito necesita la aprobación de los diputados porque quiere la ayuda de la NASA, tanto por su experiencia como por su equipamiento. Por equipamiento no me refiero a un par de tuercas y trajes de astronauta, sino al nuevo sistema de cohetes Space Launch System, así como la flamante nave Orion, preparada para la exploración del espacio profundo y que debería estar lista para levantar el vuelo este mismo año. Eso explica la presentación en el congreso, como también el subtítulo que tiene el proyecto en su página web: A mission for America.

La perfecta alineación planetaria para lanzar un bumerán

Dejando de lado la cuestión patriótica, dadas las características del proyecto el momento idóneo para su realización es el 2021. Será entonces cuando se produzca una peculiar alineación planetaria, una vieja conocida de los aficionados a la ciencia ficción espacial, gracias a la que se podrá aprovechar el impulso gravitacional planetario para lanzar la nave como un bumerán en torno a Venus y Marte. Todo ello después de haberse acercado al sol para aprovechar, también, su fuerza gravitacional.

No parece una mala idea. Ya vimos con el Apollo 13 que la aceleración lograda gracias los impulsos gravitacionales puede suplir la carencia de recursos energéticos. Las nuevas tecnologías que se están estudiando para la propulsión de las naves espaciales, desde los paneles solares hasta la fricción magnética, no estarán listas en poco más de un lustro para su uso sin necesidad de otras fuentes de energía. Aprovechar las energías existentes en el universo puede ser la clave para llevarnos un poco más lejos.

Por lo demás, de llevarse a cabo, la misión logrará el hito de llevar al hombre más lejos que nunca. A dos hombres en concreto, que son los que llevarían la nave Orion, que en principio tiene espacio para cuatro personas. Más allá de ese hito, es poco probable que vaya a contarse algo que no se sepa sobre Marte. Básicamente se acercarán, admirarán las vistas y volverán a casa, cuando sobre el planeta rojo ya pasean vehículos de tierra que recogen información valiosa.

Sí demostraría que es posible llevar seres humanos a la superficie del planeta y probablemente significaría un impulso para los demás proyectos que tienen Marte en el punto de mira. Lo siguiente será desarrollar un sistema viable de terraformación y podremos llevar nuestras neurosis de forma estable y consistente más allá de nuestra estratosfera.

Imagen: Inspiration Mars

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.