Innovación

El impulso que necesita Internet de los Objetos

internet de los objetosInternet de los Objetos representa una prístina puerta para innovación. Al tratarse de una tecnología que promete cambiar la relación de los seres humanos con los objetos -y como consecuencia, con su entorno- se puede innovar en muchas direcciones. Esto se traduce en una gran oportunidad para los desarrolladores independientes y las pequeñas y medianas empresas españolas, así como un incentivo para los usuarios.

La visión que tiene la industria española sobre el Internet de los Objetos es la de un elemento que se puede utilizar como un valor añadido a los servicios y productos ya ofertados, y no como un instrumento que, al enviar y gestionar una gran cantidad de información relacionada con el uso, tenga la posibilidad de transformar la relación de los usuarios con los objetos y el consumo.

Y es que, Internet de los Objetos seguramente cambiará la forma en la que se diseñan los objetos, pero antes es necesario que se desarrollen formas tecnológicas de aprovecharlo y cientos de aplicaciones que ofrezcan diferentes opciones de interacción.

El papel de grandes y pequeños

Está claro que las grandes corporaciones tienen la capacidad económica para innovar en este sentido. Sin embargo, la propia naturaleza estructural de estas organizaciones dificulta que haya espacios para ideas transformadoras. En cambio, los desarrolladores independientes y las pequeñas y medianas empresas están mejor situados para lanzar propuestas, a pesar de que se enfrentan al gran problema de la financiación.

Los gigantes de las TIC deben cambiar la perspectiva que tienen sobre las aplicaciones de Internet de los Objetos para poder desarrollar las tecnologías que ayuden a su establecimiento general. Por su parte, los actores más pequeños deben aprovechar la oportunidad para desarrollar aplicaciones y productos que promuevan esta interacción de los objetos con su entorno.

Las redes sociales para promocionar Internet de los Objetos

Seguramente el detonador del uso masivo de esta tecnología serán las redes sociales, que ya han transformado la forma en la que los usuarios se relacionan con Internet y los ordenadores en general, además de ser el elemento que ha motivado la expansión de otras tecnologías, como las redes 3G y los smartphones.

Por lo tanto, las redes sociales constituyen el punto de partida que los desarrolladores deben tomar para pensar en las aplicaciones del Internet de los Objetos. Independientemente de la gran utilidad que representa que la nevera avise al servicio online del supermercado que hace falta leche, los usuarios querrán seguir compartiendo en Facebook, Twitter, LinkedIn o Flickr -y en cualquier otra red social- lo que sucede en su vida. Los desarrolladores que encuentren mecanismos innovadores para hacerlo tendrán una gran ventaja.

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Redacción TICbeat

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