Innovación

Impresión 3D, la nueva aliada de la medicina

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Escrito por Autor Invitado

De entre los usos que ya se le está dando a la impresión 3D destaca el sector de la medicina y la salud. No sólo hablamos de odontología, sino de prótesis que se ajustan a la perfección o exoesqueletos que permiten ayudar a caminar o a mover extremidades a personas que han perdido esa capacidad.

Si alguien pensó que esto de la impresión 3D sólo serviría para ‘jugar’ a hacer figuritas y pequeños gadgets, entonces es que, recordando la frase de Confucio, miró al dedo cuando señalábamos a la Luna. De entre los usos que ya se le están dando a la impresión 3D, destaca sin duda alguna el sector de la medicina y la salud, y ya no sólo hablamos de odontología, donde la impresión 3D lleva décadas haciendo piezas dentales que encajan perfectamente en la boca de los sufridos pacientes de este gremio. Ahora, también tenemos prótesis que se ajustan a la perfección o exoesqueletos que permiten ayudar a caminar o a mover extremidades a personas que, ya sea tras un accidente o por una malformación, han perdido esa capacidad.

Hay un aspecto que está causando furor entre la profesión médica y los pacientes, que es la aplicación a la reconstrucción del rostro, algo que afecta por partida doble a los que sufren estas situaciones, por un lado el dolor y el malestar físico y por otro el social.

Reconstrucción del rostro

Y han sido varios los casos en los que se ha aplicado la impresión 3D para hacer reconstrucciones de rostro en pacientes que, de no ser así, a día de hoy no tenían otra posibilidad, ya que no existía ninguna otra técnica aplicable.

Ya sea por motivos estéticos o funcionales, no es fácil imaginarse qué sentiría Stephen Power cuando se miró al espejo tras una reconstrucción facial. Aseguró que los resultados le han “cambiado la vida”.

El antes y el después de Stephen Power

 

El estadounidense Terrence Hinz también puede dar buena cuenta de la ayuda que supuso la impresión 3D para ayudar en la reconstrucción de su rostro que quedó completamente dañado tras un duro golpe en 2013, con nariz, frente, pómulos, mandíbula y cuenca de ojos rotas y la nariz incrustada casi en contacto con el cerebro.

Para la reconstrucción, el cirujano James Kaliman se apoyó en una impresión 3D realizada a partir de una tomografía del paciente para vislumbrar los daños sufridos y otra impresión 3D del que sería el rostro final, para poder preparar la operación de reconstrucción.

El británico de 63 años Eric Moger ha sido también beneficiario de una impresión 3D para realizar una prótesis facial para su rostro.

Víctima de un tumor maligno, le extirparon el hueso de la mejilla, el ojo y parte de su mandíbula en la zona izquierda de su cara, dejando una gran cavidad.

En este caso, se imprimió en 3D una prótesis en poliamida para imitar la parte del rostro que faltaba, que, además de la utilidad estética, le permite realizar un movimiento maxilar adecuado para ingerir líquidos.

El antes y el después de Eric Moger con su prótesis facial impresa en 3D

 

Implante de cráneo

Muy recientemente ha sido desvelado que se ha llevado a cabo una operación en Holanda donde le han implantado un cráneo a una mujer de 22 años que sufría una rara enfermedad que le hacía crecer el grosor del hueso del cráneo, de forma que le presionaba el cerebro dañando sus funciones y con riesgo de muerte.

El cráneo fue realizado en plástico mediante una impresora 3D a partir de los diseños realizados tras escanear la cabeza para hacer una prótesis que encajara en su cabeza a la perfección.

Cráneo impreso en 3D para ser implantado

 

Exoesqueleto

Los exoesqueletos, manos robóticas y prótesis temporales ya llevan algún tiempo siendo noticia. Desde una simple ‘escayola’ hecha a medida de nuestro miembro a inmovilizar, hasta un exoesqueleto que permite caminar a Amanda Boxtel, parapléjica desde que sufriera un accidente de esquí, pasando por manos robóticas, se abre un mundo de posibilidades que no podemos vislumbrar si tiene algún límite.

 

Férula a un bebé de 18 meses

Otro caso de éxito ha sido el de Garret, un bebé de tan solo 18 meses que se enfrentaba a la muerte continuamente, ya que sufría traqueobroncomalacia, una dolencia que le hacía asfixiarse por la falta de una válvula.

Unas férulas hechas de policaporolactona, un material absorbible, en una impresora 3D han sido la solución. Tras la operación, Garret vuelve a respirar normalmente.

La férula que salvó la vida a Garret

 

El aspecto económico y social

Quizá esté pasando desapercibido, por el simple hecho de lo impactante de estas noticias, el aspecto económico de estos avances.

Estamos ante una puerta abierta a abaratar increíblemente el coste de muchas de las prótesis que hasta ahora pueden llegar a ser de precios desorbitados.

En México se ha iniciado el proyecto ‘Pretty Hand’, que ya ha creado una mano robótica de bajo coste, que ha servido para que Samuel, un niño colombiano de cuatro años con una deformación en su mano derecha.

El proyecto ‘Daniel’ para fabricar las dos manos artificiales que el niño del mismo nombre, víctima de la guerra en Sudán del Sur, necesitaba, ha demostrado que se puede hacer a un coste inferior a los 100 dólares.

El autor de este artículo es Jorge Pérez; responsable de tecnología, redes sociales y marketing en Imprimalia 3D, estudió ingeniería técnica electrónica aunque ha desarrollado su carrera profesional en el mundo de la comunicación y el marketing sobre temas científicos y tecnológicos. Ha sido asesor en comunicación de distintas entidades y escribe para varias publicaciones internacionales.

Sobre el autor de este artículo

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