Innovación

Imagine Cup, la historia de un murciano inconformista

Escrito por Ayram Pérez

Entre las historias de sueños rotos que nos han llegado estos años de crisis, hay algunas en las que en medio del drama resplandece la alegría

Entre las historias de sueños rotos que nos han llegado estos años de crisis, hay algunas en las que en medio del drama resplandece la alegría. Una de ellas es la de Sergio Rivas, que vive en Murcia y a los 15 años ya hacía páginas webs para proyectos de amigos. Ahora tiene 25.

Sergio se desanimó cuando hace un año le denegaron una beca de colaborador en la facultad de Informática de la Universidad de Murcia. Había hecho planes de doctorado, y esta noticia los echaba por tierra. Pocos meses después, a principios del pasado verano estaba en San Petersburgo representando a España en la Imagine Cup, el mayor concurso sobre innovación que organiza Microsoft a nivel global.

Su boletín de noviembre de 2012 lo decía claramente: Dream it, build it, live it. “Eso me incentivó a llevar lo que sabía de las interfaces cerebrales (sensores) y visión 3D a la vida real”, explica Sergio. ‘Lo que sabía’ es lo que venía trabajando desde años atrás, muy en el estilo propio de Sergio, con ayuda del profesor Ginés García Mateos, su mentor en la Universidad de Murcia. En tres meses construyeron el prototipo con un casco de moto, que llamaron SRGX Project, y que se presentó al concurso. “A tiempo parcial, porque estaba estudiando”, señala.

La experiencia fue inesperada. “Empecé a trabajar y dejé para ello asignaturas de lado. No fue complicado porque llevaba bastante avanzado de meses anteriores, y ya había trabajado con tecnología de Microsoft para hacer visión 3D en tiempo real. Combiné eso que ya había aprendido con interfaz cerebral”, explica.

SRGX ganó y luego vinieron meses de prensa y televisión. La final internacional fue en julio, en San Petersburgo.

No logró los 50.000 dólares de premio, “aunque no significa que no ganáramos”, señala. “Aprendí que lo que se busca es algo innovador pero que se pueda llevar al mercado mañana. A lo mío le queda evolución, y me hacía falta pasar por eso. No salí descontento porque recibí un feedback muy positivo. De hecho el director de Imagine Cup, John Scott Tynes, me pidió una demostración privada. Para mí eso es ganar”.

De momento Sergio se centra en terminar la carrera, le resta una asignatura. El proyecto final lo presentó en junio, y fue, lógicamente, sobre visión 3D. A partir de ahí, buscar oportunidades para seguir evolucionando en este campo. Tampoco descarta presentarse a otros concursos si se da el caso, porque ganas, ahora, le sobran. “Que gente de Microsoft te diga que lo que has hecho, vale, es un orgullo. Jamás pensé que iba a tener tanta repercusión. Ha sido impresionante”.

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Ayram Pérez