Innovación

IBM Watson ahora quiere enseñarnos a escribir bien

watson

IBM ha lanzado una aplicación, Tone Analyzer, que analiza los textos de nuestros correos electrónicos para reflejar su tono y ayudarnos a escribir mejor.

IBM nos tiene acostumbrados a grandes proyectos en torno a Watson, su tecnología de analítica compleja que utiliza la inteligencia artificial para entender y aprender como los humanos. En ese sentido, el Gigante Azul ha demostrado la eficacia de Watson en la lucha contra enfermedades como el cáncer o en el ámbito de los negocios para tomar mejores decisiones empresariales gracias a los informes que proporciona. Pero, junto a estas utilidades prácticas, IBM también suele presentar peregrinas iniciativas que, cuanto menos, resultan curiosas.

Así, si ya nos quedamos un poco patidifusos con la participación de IBM Watson en el concurso televisivo Jeopardy (sin duda, un gran ejercicio de marketing para la marca), ahora IBM ha dado a conocer una nueva utilidad para esta tecnología, llamada Tone Analyzer, que sirve ni más ni menos que para enseñarnos a escribir.

Como suena: Watson Tone Analyzer permite introducirle un texto (por ahora solo en inglés) y esta herramienta nos mostrará el tono de cada palabra representado por colores. Los términos con tono negativo (que puedan dar sensación de vagueza o de crítica, por ejemplo) se muestran en color rojo y, si pulsamos encima, nos permite buscar sinónimos menos agresivos o que se interpreten en un buen sentido.

Orientado a entornos empresariales

Esta aplicación, aún en modo experimental, puede probarse directamente en su web oficial. En un principio, Tone Analyzer está orientado a su uso en entornos empresariales, con el fin de plasmar realmente lo que queremos decir en nuestros correos electrónicos sin que el jefe pueda malinterpretar nuestro mensaje.

ibm watson tone analyzer

Para ello, Watson debe leer el mensaje y juzgar el tono del mismo, tal y como lo hacen de forma natural los humanos. La aplicación es capaz de detectar no solo el significado propio de las palabras sino también el tono emocional (alegría, rabia…), el tono social (amabilidad…) y el contexto, a fin de evitar las ironías en el mayor número de casos.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.