Innovación

HaptoMime, una pantalla táctil holográfica

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Escrito por Rafael Claudín

Un equipo de desarrollo de la Universidad de Tokio logra que el aire nos dé una respuesta táctil virtual son vibraciones ultrasónicas.

Por encima de los coches autónomos que se subían por las paredes y los ojos de Tom Cruise escapándose por las escaleras, en Minority Report sorprendió la interfaz gestual con la que se analizaban las imágenes. Entre otras cosas, por la cercanía de la tecnología basada en un desarrollo real que pronto se multiplicó gracias a soluciones alternativas como Kinect y sus numerosas posibilidades.

Pues bien, quizá Spielberg se quedó corto. Un equipo de la Universidad de Tokio, dirigido por Yasuaki Monnai, ha creado una tecnología que podría convertir el aire en una superficie táctil holográfica que, de hecho, proporcionara una sensación táctil real. Su nombre de guerra es HaptoMime y se basa en superficies reflectantes para lograr su magia.

El sistema sitúa una imagen flotante en el espacio vacío que está en su centro. Cuando el usuario lleva su mano hacia ese espacio vacío, un sensor infrarrojo la detecta y el sistema responde con una vibración ultrasónica centrada en el punto en el que los dedos entran “en contacto” con esa imagen flotante. Le dan una respuesta a los dedos, proporcionándoles la sensación táctil.

No será, además, una impresión única, sino que permite darle matices a esa sensación táctil. La vibración ultrasónica puede ser de diferente intensidad, de modo que puede proporcionar una amplia gama de respuestas táctiles, desde una ligera brisa de aire hasta una superficie dura.

Según Monnai, citado por NewScientist, la tecnología es tan sofisticada que te permite tocar un piano virtual o leer la fuente de letra Times New Roman con sólo 6 puntos de tamaño. No está nada mal, teniendo en cuenta que el tamaño habitual de lectura de esta fuente es el doble.

Usos comerciales

El primer uso comercial que se espera dar a esta tecnología son los cajeros automáticos, presentes ya en las primeras simulaciones creadas en la Universidad de Tokio, aunque sus creadores esperan que sirva para toda una miríada de aplicaciones, desde la navegación web hasta su uso en operaciones quirúrgicas. Incluso se habla de que evitaría el contagio de enfermedades infecciosas al evitar el contacto físico con las superficies.

Se trata, en todo caso, de un desarrollo impresionante, que no tardaremos en ver en las películas de ciencia ficción de los próximos años. De momento lo único que tenemos es el vídeo demostrativo que han realizado los responsables del proyecto. Os dejo con él para que os hagáis una idea de cómo funciona.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.