Innovación

Un grupo de investigadores españoles consigue medir la anemia desde el móvil

Escrito por Inma Rico

Un grupo de investigadores de la Universidad de Burgos ha conseguido crear un material inteligente que permite medir la concentración de hierro en sangre desde un smartphone.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Burgos ha desarrollado un material inteligente que cambia de color según la concentración de hierro que haya en sangre y sus resultados pueden ser interpretados tomando una fotografía con la cámara de un smartphone.

Por el momento, lo que ha descubierto el equipo de José Miguel García, catedrático de la Universidad de Burgos y responsable del trabajo de investigación, es una lámina de material polimérico inteligente de medio centímetro de diámetro y 0,1 mm de grosor que cambia de color en función de la concentración de hierro que tenga un medio acuoso, como puede ser la sangre, el vino blanco o el agua.

El resultado del cambio de color se ve a simple vista, pero, como explica García, “de esta forma, podemos tener un valor más o menos aproximado, ahora bien, obtener un valor exacto, es costoso, por ello, hemos pensado que los smartphones pueden ser una herramienta de medida”.

En concreto, el análisis se realiza tomando una fotografía con el móvil, desde el que es posible procesar la información (el cambio de color), pasarla a un PC y establecer los niveles de hierro en función de un patrón de referencia. Un paso que, durante la investigación, se ha realizado a través de un programa de estadísticas, pero que se podría hacer desde el propio móvil con una app que tiene que desarrollarse: “El siguiente paso será integrar todo en una app”, dice García.

Aplicaciones en la vida real

Según el responsable, ahora lo que se necesita es financiación para pasar a la segunda fase, “una vez puesto a prueba el concepto, tenemos que pasar a la fase previa al desarrollo, a la fase semi-industrial”. “Nuestra idea es que, como ahora se analiza la glucosa en sangre, se analice también la sangre. Primero con personal especializado y, si se consigue avanzar, que después lo pueda hacer el ciudadano”, comenta el investigador.

Su aplicación no solo tendría consecuencias en la medición de la concentración de hierro en sangre para personas que sufren anemia, sino que también se puede valorar, como explica el responsable, “la contaminación de las aguas, el hierro de los alimentos, la detección de explosivos o la frescura del pescado.”

El equipo está trabajando también en la detección de iones de mercurio utilizando un material y un proceso similar al del hierro y en materiales anticancerígenos, entre otros.

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Inma Rico