Innovación

Google Cars, el principio de una nueva era

Google CarsGoogle anunció este fin de semana que ha desarrollado un coche con piloto automático. Un prodigio de la Inteligencia Artificial que ha hecho posible una conducción automática pura. Pero Google Cars es mucho más, es la convergencia de tres tecnologías: Internet de los Objetos, grandes bases de datos e Internet a Tiempo Real… Toda una explosión que va a crear un nuevo modelo de vida.

Se trata de un desarrollo de relevancia histórica: pocos eventos han cambiado tanto la experiencia de vida en la tierra como la proliferación en el último siglo de cientos de miles de automóviles. El coche fue una revolución en la autonomía personal, pero vino con grandes costes. Hemos entrado ahora en una era donde algunos de los gastos de automóvil podrían reducirse. Es importante entender la creación de Google Cars como la convergencia de tres tendencias: Internet de los objetos, las Grandes Bases de Datos y la Internet a Riempo Real.

Internet de los objetos

El coche se inventó a finales del siglo XIX y su uso se popularizó a lo largo del XX, hasta llegar a los aproximadamente 600 millones que actualmente cubren llenan las carreteras. Ahora, el CEO de Google ha sorprendido al mundo del motor con estas palabras: “Me resulta asombroso que dejemos a las personas conducir los coches. De todos es sabido que los coches se inventaron antes que los ordenadores”.

La instrumentación y la conexión a la red de diferentes objetos ajenos al mundo de la informática, como coches, edificios o carreteras podría representar el próximo gran paso en la evolución tecnológica. Podemos ya imaginar un coche, conectado a Internet, regido por inteligencia artificial y a cuya disposición se encontraría toda la cantidad de información almacenada en la nube. Esto podría dar lugar a grandes mejoras en eficiencia, seguridad y calidad de vida para los conductores.

Grandes bases de datos

¿Cómo puede Google conducir un coche por sí solo? En parte porque su software tiene acceso a una increíble cantidad de datos: mapas del planeta, información acerca de los límites de velocidad, vídeo en directo sobre los alrededores del vehículo, un agudo análisis informático de lo que el vídeo contiene y datos sobre el tráfico.

De esta manera son procesados una gran cantidad de datos, que pueden estar disponibles para un dispositivo conectado a la red. Esto hace que se puedan tomar decisiones en función de la información recopilada. Google Cars utiliza todo este bagaje para simplificar la conducción, automatizando las partes que no requieren de decisiones humanas.

Ante este escenario no es difícil imaginar nuevos automóviles con piloto automático que compitan en el mercado por sus algoritmos de navegación y la forma en que los usuarios puedan interactuar con la cantidad de datos almacenada. Todo lo cual recuerda la importancia que ahora tiene en los terminales móviles la plataforma que lo gobierna, por encima incluso del propio hardware.

Datos a tiempo real

Internet a tiempo real ha sido muchas veces confundido con poco más que una continua corriente de Tweets y actualizaciones de Facebook. Sin embargo, en el caso de Google Cars el vídeo a tiempo real y los datos recogidos por los sensores, almacenados en la nube, podrían cambiar el panorama de la conducción tal y como lo conocemos.

La posibilidad de evitar accidentes es uno de los usos más relevantes, aunque habría otros. Los portavoces de Google han hablado de programas que podrían dirigir el vehículo hacia donde el usuario se fuera a encontrar en ese momento, teniendo en cuenta sus hábitos de comportamiento.

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Redacción TICbeat

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