Innovación

Gijón se hace aún más smart

Escrito por Manuela Astasio

La ciudad asturiana se consolida como smart city con la ayuda de un plan estratégico de la consultora Indra.

Gijón es otro ejemplo de ciudad española que, poco a poco, se transforma en una smart city. La consultora Indra presentó ayer a su Ayuntamiento el plan estratégico para desarrollar servicios inteligentes en la urbe asturiana.

Como explica el responsable de Organización y Sistemas del Ayuntamiento, Fernando Álvarez, Gijón se encuentra entre las cinco primeras ciudades españolas en lo que se refiere a servicios de administración electrónica y open data, y también está muy bien posicionada en temas de movilidad eléctrica en vehículos municipales.

“Ahora nos interesa trabajar en el territorio y hacer extensivo nuestro programa de medidas inteligentes a la sostenibilidad ambiental, a la eficiencia energética en el uso de equipamientos e infraestructuras, a la reducción de emisiones y a nuestra calidad de vida”, especifica.

Gijón es una ciudad pequeña si se la compara con grandes urbes como Madrid o Barcelona pero, como indica Álvarez, es la decimoquinta ciudad española en cuanto a tamaño y eso quiere decir que tiene “las dimensiones perfectas para convertirse en una smart city.

“Si una medida que, por ejemplo, se refiera al alumbrado público, funciona aquí, también lo hará en ciudades más pequeñas, donde, en proporción, supondrá el mismo ahorro; y lo hará en ciudades más grandes, en las que posibilitará una reducción de costes aún más pronunciada”, señala.

¿Hasta dónde ha llegado Gijón?

Gracias a la estrategia que, desde hace tiempo, diseña para consolidarse como smart city,  Gijón se unió el pasado noviembre a la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI). Indra ha finalizado la primera parte de su plan estratégico para consolidar su faceta smart, que consiste en el diagnóstico de la situación actual.

¿Cuál es el punto de partida? Para empezar, según datos de Indra, 240.000 de los 281.772 habitantes censados en Gijón ya cuentan con una ‘Tarjeta Ciudadana’, que, mediante tecnología contactless les permite acceder al transporte público, a las bibliotecas, a las piscinas y al alquiler de bicicletas, así como identificarse en servicios electrónicos.

Una de las líneas del plan estratégico de Indra consiste, precisamente, en valerse de la Tarjeta Ciudadana como dinamizador y nexo de unión de los futuros programas de “Ciudad Inteligente” y aportarle nuevas funcionalidades.

Por ejemplo, Álvarez cuenta que se estudia la posibilidad de que los gijoneses integren su ‘Tarjeta Ciudadana’ en sus smartphones, para poder realizar pagos en soporte móvil mediante tecnología NFC. También se plantea incorporar a la iniciativa privada al uso de esta tarjeta, tanto externo (comercios, pago en taxis) como interno (registros de entrada y salida y agilización de trámites).

Por otro lado, la ciudad asturiana está desarrollando el proyecto LabCityCar, que estudia el impacto de los pequeños turismos en las distintas zonas de la ciudad y propone medidas para potenciar la conducción eficiente, tanto desde la administración como desde el margen de maniobra del que cada ciudadano dispone.

Una de las iniciativas que LabCityCar ya ha puesto en marcha es un programa de carsharing dentro de la propia administración, mediante el cual sus empleados acceden a vehículos municipales y los comparten a través de su ‘Tarjeta Ciudadana’.

Además, Gijón cuenta con un servicio de WiFi ciudadano, del que forman parte 26 espacios públicos con cobertura, tiene su propio Parque Científico-Tecnológico y está implementando medidas para dinamizar la innovación empresarial.

¿Hacia dónde va?

A corto y medio plazo, los planes de Indra incluyen crear un inventario de la ciudad que contemple activos como el tráfico, los residuos, el alumbrado, los parques y los edificios georreferenciados en una única plataforma. Lo que se pretende con ello es permitir una gestión más dinámica.

Ya se han puesto en marcha medidas dirigidas a hacer más eficiente el consumo de energía en edificios municipales y a la publicación de información en open data.

En este último aspecto, el de Gijón aparece entre los diez ayuntamientos españoles más transparentes en el ranking que la ONG Transparencia Internacional elaboró en 2012, y lo hace con una puntuación de 100 frente a los 70,9 de media. La clasificación valora aspectos como la relación de la entidad con los ciudadanos o su transparencia económico-financiera.

Otros de los ejes que vertebran este plan son reducir las necesidades energéticas de Gijón, integrar digitalmente aún más al ciudadano en los procesos administrativos y coordinar la actividad de las distintas áreas de gobierno.

Indra ya ha diseñado planes estratégicos de smart city para otras ciudades, como Sant Cugat y Lleida.

Foto cc: PictFactory

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.