Innovación

Investigadores suecos generan un tejido capaz de generar electricidad incluso mojado

Investigadores suecos generan un tenido capaz de generar electricidad incluso mojado

En la búsqueda de nuevas tecnologías limpias y fuentes para generar energía de forma renovable y sostenible, un equipo de científicos suecos han diseñado un tenido capaz de generar electricidad incluso estando mojado.

El concepto de electrónica portátil cobra cada vez mayor importancia: por ello, han surgido táctiles electrónicos que funcionan como baterías de alto rendimiento, transformando la energía en electricidad. Se trata de alternativas funcionales a las baterías convencionales que se sirven de hilos o telas, destacando por ser más ligeras, flexibles y ecológicas que las alcalinas convencionales o de ion-litio, pesadas y con capacidad de verter tóxicos al suelo.

Ahora, un grupo de científicos suecos de la Universidad Tecnológica Chalmers, liderados por Anja Lund ha diseñado un material que además de poder generar electricidad, lo hace incluso mojado. Es más: su ventaja más especial es que precisamente, genera más todavía. Al contrario que muchos materiales que dejan de funcionar cuando se encuentran húmedos, este tejido susceptible de ser usado como una correa al hombro o en otros formatos como esteras, rellenos o tapicerías, sobrelleva los lavados o el mal tiempo. Cuanto más grandes sean las dimensiones del textil, más energía producirá.

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“Desarrollamos baterías de hilo portátiles y de alto rendimiento que se pueden tejer en textiles inteligentes”, afirma Chunyi Zhi, un científico de materiales de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, cuyo equipo ha generado una batería recargable hecha de hilo y resistente al agua, que incluso puede funcionar pese a ser cortada en trozos pequeños, doblarse, estirarse, golpearse o lavarse. De este modo, puede aplicarse a productos electrónicos flexibles, telas inteligentes y ropa inteligente. Tras sumergirla en agua durante 12 horas, la batería retuvo el 96,5% de su capacidad inicial. 

Ahora, la creación de Lund junto a su compañero Christian Mülle han creado este tejido que transforma la energía cinética en electricidad y funciona mejor cuando está mojado, lo que permitiría almacenar energía caminando bajo la lluvia. La tecnología empleada en su descubrimiento y se basa en el efecto piezoeléctrico. Tras desarrollar las fibras, se descubrió su potencial para funcionar como sensores, por ejemplo, generando energía a partir de los latidos del corazón.

Ahora, exploran cómo desarrollar la interacción entre textiles suaves y productos electrónicos como portátiles o smartphones. Al lograr que no se rompan, podrían popularizarse de forma masiva y a un precio razonable, produciéndose en telares industriales. Se trataría de un nuevo material más barato que las baterías convencionales de ion-litio y mucho más ecológico y beneficioso para el planeta. 

Imagen | Chalmers University of Technology

Fuente | El Periódico de la Energía

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.