Innovación

Fujitsu produce lechugas de alta tecnología

LechugaFujitsu
Escrito por Rafael Claudín

El gigante nipón se dedica a plantar lechugas en el espacio sin uso de una de sus fábricas en la prefectura de Fukushima.

Entre semiconductor y semiconductor, Fujitsu tiene tiempo para plantar lechugas. De verdad. Parece una noticia del primero de abril o el 28 de diciembre. O un relato de Roald Dahl. O un corto de Luis Buñuel. Pero no. Es real. Y además lo hacen en una fábrica de Fukushima, probablemente el último lugar en el que uno iría a comprar verdura fresca en estos momentos.

Quizá por eso precisamente han dado ese peculiar uso a una sala limpia de 2.000 metros cuadrados dentro de una fábrica de semiconductores. Al parecer, la compañía no tenía nada que hacer en esa sala y decidió ponerse a plantar lechugas. El resultado son lechugas de “alta tecnología”, más que nada por los seres humanos que se han hecho cargo de ellas, los propios ingenieros de la fábrica.

En lugar de contratar expertos en agricultura, Fujitsu puso a trabajar en ello a los propios ingenieros, que “le dieron la misma atención a los vegetales que han dado a los semiconductores”, en palabras de Mayumi Mogi, portavoz de Fujitsu citado por el Wall Street Journal. “Desde luego, tuvieron que afrontar retos completamente nuevos, incluyendo esterilizar las lechugas y añadir fertilizante en el momento adecuado”.

Del recreo para ingenieros a la comercialización

Cuanto más avanzo en la noticia, más rara se pone, pero no me sirve de nada acudir a la fuente original. Está en japonés y lo mismo habla de lechugas que de extraterrestres. Pues bien, una vez han logrado cultivar lechugas de sabor tan enriquecido que se comen solas tan a gusto, han decidido comercializarlas a más del doble del precio de una lechuga convencional. A principios de mes enviaron ya sus lechugas a algunas instituciones médicas y a tiendas selectas, y están listos para venderlas online.

No parece probable que el gigante asiático vaya a cambiar de negocio, aunque parece que le ha visto un buen retorno de la inversión al huerto entre semiconductores. Aún no ha tomado una decisión en firme, pero está considerando ampliar su producción de vegetales a la espinaca komatsna y a la lechuga coreana sangchu. Imagino que sólo darán ese paso si sus lechugas de precisión tienen éxito.

Y es mucho lo que esperan de ellas. Ya han hecho cuentas y saben cuánto quieren que las lechugas de alta tecnología aportarán a su negocio global: para el año fiscal 2016 esperan que su unidad vegetal aporte nada menos que 400 millones de yenes (unos 2,8 millones de yenes) a la compañía. No son los únicos que utilizan el espacio libre de su casa para plantar un poco de hierba. Pero nadie hubiera dicho que la lechuga pudiera ser un negocio tan rentable.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.