Innovación

Ford quiere convertir los coches en puntos de una red WiFi

coches, futuroLa compañía automovilística está investigando la construcción de una sólida red WiFi, altamente encriptada, que establezca conexiones entre los coches contenidos en un radio de media milla. Esta comunicación PPP (punto a punto) permitirá a los vehículos conocer situaciones de alerta, como la necesidad de una frenada brusca, o el propio estado del tráfico.

Ford está invirtiendo en investigar la posible comunicación vía WiFi entre sus vehículos. La intención última sería conformar una red de coches conectados entre sí, como puntos de una red. Cada uno de ellos actuaría como un nódulo y se comunicaría con los que estuvieran en un radio de media milla de distancia.

El objetivo de Ford está cercano a la construcción de una red ad-hoc, cuya conectividad no está basada en un solo punto de acceso sino en los propios nódulos que integran el sistema. De esta forma los vehículos dispondrían de información privilegiada. El estado del tráfico, situaciones excepcionales como accidentes o cortes en las calles podrían ser previstos para que el conductor desvíe su ruta.

Para que este sistema funcione tiene que haber un importante número de vehículos que tengan integrada esta conectividad, ya que si existe un espacio sin cubrir por la red cualquier coche que entre en él se desconectará automáticamente. En el caso de que esto se logre con éxito un automóvil puede saber si otro, unos kilómetros más alejado, ha realizado una frenada de emergencia. Y avisará al conductor.

Según el CTO y vicepresidente de investigación de Ford, Paul Mascarenas, la compañía podría llevar a cabo la construcción de una estructura parecida en 10 años si se incorporan a los vehículos antiguos dispositivos de radio que puedan enviar datos, aunque no puedan recibir ni interpretar información.

Poco a poco el sector de los automóviles se va acercando a Internet de los objetos, aunque aún le queda camino por recorrer. Bernardo Hernández, director de productos emergentes de Google, destacó en la Red Innova: “La industria del coche sigue anclada en tiempos de hace 60 años”, para después añadir que la interacción con el vehículo no ha cambiado desde hace muchos años. Un buen ejemplo de la voluntad de cambio precisamente viene de la mano de su compañía, con Google Cars, un coche con la tecnología necesaria para conducirse por sí solo.

Para saber más de cómo se encuentra en estos momentos la investigación relacionada con el sector automovilístico recomendamos nuestro post sobre los coches del futuro.

Sobre el autor de este artículo

Pablo G. Bejerano