Innovación

Fertilidad con control inalámbrico

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Escrito por Marcos Merino

La Fundación Gates impulsa la fabricación de un implante que pueda ser activado a voluntad de su usuaria, y que pueda mantenerse en uno durante 16 años.

En la actualidad, los métodos anticonceptivos han avanzado de forma notable, dotando a las mujeres de sistemas tan cómodos y seguros como los implantes de levonorgestrel (dispositivos basados en la liberación de este progestágeno sintético en el cuerpo). Sin embargo, estos nuevos sistemas siguen presentando inconvenientes: necesitan ser reemplazados cada tres años, y extraídos si su usuaria decide intentar quedarse embarazada.

Pero la Fundación Gates pretende cambiar esto respaldando la labor de una empresa de biotecnología de Massachusetts -MICROchips Inc.-, embarcada en la construcción de una nueva generación de dispositivos implantables que sólo necesitarían ser reemplazados una vez cada 16 años. Esta compañía ya ha estado testando un método de ‘aplicación inteligente’ de medicinas a pacientes de osteoporosis, que de otro modo hubieran necesitado un bombardeo diario de las inyecciones. Bill y Melinda Gates, junto con Robert Langer (del MIT) creen que ahora esta tecnología podría no sólo hacer más cómoda la anticoncepción en el Primer Mundo, sino también ayudar a resolver la crisis de la planificación familiar que se vive en los países más pobres. En éstos, la posibilidad de decidir sobre el propio embarazo sin recurrir necesariamente al médico supone un salto cualitativo notable (básicamente, por la dificultad de acceder servicios sanitarios en amplias zonas del mundo).

De este modo, se encapsularía el levonorgestrel dentro de un implante de 20 x 20 x 7 mm, cuya lenta emisión de hormonas podría ser activada y desactivada a voluntad del usuario con algún tipo de dispositivo inalámbrico. Además este sistema podría implantarse (bajo la piel del muslo, el abdomen o un brazo) con un procedimiento ambulatorio de no más de 30 minutos. Actualmente esta tecnología se encuentra en fase de experimentación y a la espera de solventar los problemas de seguridad (esto es, garantizar que nadie más que el usuario pueda controlar el dispositivo en cuestión) antes de remitirlo a las autoridades sanitarias (la Agencia de Administración y Medicamentos estadounidense, en este caso) para su aprobación. Se maneja la fecha de 2018 para emprender su comercialización en EE UU.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.