Innovación

FA*IR, un algoritmo contra la discriminación laboral de género, etnia o apariencia

FA*IR, un algoritmo para promover la paridad laboral y combatir la discriminación

FA*IR se trata de un interesante proyecto a nivel europeo que contribuirá al fomento de la paridad y la diversidad en los procesos de búsqueda de empleo gracias a la aplicación de un algoritmo para frenar la discriminación.

Los portales online de ofertas de empleo de la talla de Infojobs o nuevas iniciativas como Wasabijobs constituyen una herramienta muy útil para las personas que buscan trabajo y las empresas que ofertan nuevos puestos disponibles, pero la tecnología no ha logrado -por el momento- combatir uno de los principales males de los procesos de selección: la discriminación racial y étnica, de género o a causa de la apariencia física. Un mal que salpica, entre otras muchas, a grandes compañías como Google, Uber o Facebook.

Una innovadora iniciativa, bautizada como proyecto FA*IR y en la que intervienen destacadas organizaciones del Viejo Continente como la UPF, la Universidad Técnica de Berlín y Eurecat tiene por objetivo la creación de un motor de búsqueda justo que persiga los agravios producidos en los portales digitales de empleo, revolucionando su funcionamiento en pro de la igualdad y la mejora de las condiciones de los candidatos.

Google sigue suspendiendo en diversidad, pese a las mejoras

El proyecto, que se apoya en la innovación, está basado en un algoritmo capaz de impedir la discriminación por motivos de género, procedencia o apariencia física. Sus creadores consiguieron detectar diversos patrones discriminatorios en las plataformas online de empleo que favorecían o discriminaban a colectivos concretos. “Los motores de búsqueda en que los ítems que se buscan no son páginas web sino personas son cada vez más comunes”, apuntaba Carlos Castillo, director de la Unidad de Data Science de Eurecat e integrante de FA*IR.

Los investigadores pretenden evitar problemas de invisibilización o discriminación al buscar candidatos online. Si un portal de empleo tiene 100 perfiles de hombres y mujeres con idéntica cualificación pero en los primeros resultados del buscador únicamente aparecen varones, existe un problema y un prejuicio que este motor pretende desterrar.

Cabe tener en cuenta, tal y como señalan los responsables del proyecto, que los algoritmos pueden aprender patrones discriminatorios y generar efectos sistemáticamente negativos sobre colectivos concretos, ya que no están programados para corregir prejuicios humanos, como sucedió en el sonado caso del bot de Microsoft que se volvió nazi.

De este modo, FA*IR es capaz de crear un algoritmo de búsqueda que, sin afectar a la validez del ranking, podrá reorganizar los resultados con un mecanismo de acción positiva que detecte y relegue los mecanismos discriminatorios, incapacitando el sesgo étnico, de género o de edad.

Vía | Silicon/ El Confidencial

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.