Innovación

Los envases de plástico transfieren sustancias químicas a lo que comes

Los envases de plástico pueden transferir de manera involuntaria sustancias químicas a los alimentos

Una investigación científica llevada a cabo en la Universidad de Almería muestra que los envases de plástico pueden transferir involuntariamente sustancias químicas a los alimentos, cuyos efectos son por ahora desconocidos en la salud humana,

Los plásticos entrañan cada vez más riesgos tanto para el medio ambiente -cebándose especialmente con la flora y fauna marinas debido a la elevada contaminación de nuestros océanos– como para la salud humana. Aunque es fundamental realizar más investigaciones en base a los efectos que tienen los microplásticos en nuestro organismo-nanopartículas presentes en el aire o en el agua que acaban en nuestros platos y por ende, en los órganos de nuestro cuerpo ya que los respiramos y también los ingerimos-, cada vez contamos con más información sobre ellos.

En el caso de los envases de plástico de los alimentos, presentes de forma en muchos casos excesiva y perjudicial, se conoce que pueden traspasar a la comida diversas sustancias químicas en forma de partículas nanométricas, tal y como muestra un nuevo estudio realizado por el grupo de investigación Residuos de Plaguicidas de la Universidad de Almería. Se trata habitualmente de plásticos con algún componente aditivo destinado a prolongar la vida útil del producto alimenticio. 

Consumes 2.000 microplásticos al año a través de la sal de mesa

“El traspaso de otros compuestos también puede ocurrir de manera no intencionada y dependerá del tipo de polímero utilizado, el proceso de fabricación y la complejidad de los alimentos”, ha apuntado María Jesús Martínez Bueno, la investigadora de la Universidad de Almería y autora del artículo,`Identification of non-intentionally added substances in food packaging nano films by gas and liquid chromatography coupled to orbitrap mass spectrometry’ publicado en la revista Talanta.

Pese a que los materiales que tienen contacto con alimentos se rigen en Europa por el reglamento comunitario europeo, el problema reside en que aquellos incluidos en la lista aprobada por la UE pueden derivar en otro tipo de sustancias. El estudio indice en que no se conocen los efectos a largo plazo en la salud humana de las sustancias liberadas a la comida por los plásticos debido a procesos de degradación, interacciones entre los distintos componentes o impurezas de la materia prima de los envases.

Para la investigación se han realizado pruebas de migración estandarizadas mediante métodos de análisis basados en técnicas de espectrometría de masas de alta resolución, un sistema de análisis que permite separar y medir la masa exacta de los iones que surgen tras la fragmentación de una molécula a la que se le ha suministrado una determinada energía.

Se ha usado la espectrometría de masas con plasma acoplado inductivamente (ICP-MS), -con el fin de conocer de manera cuantitativa los elementos inorgánicos liberados en los envases de plástico estudiados- en combinación con cromatografía líquida y de gases, técnicas acopladas a sistemas híbridos de espectrometría de masas Q-Orbitrap para la identificación, caracterización y determinación de los compuestos orgánicos, con diferentes características como antioxidantes, antimicrobianos, antiestáticos, antivahos, clarificadores o estabilizadores.

Ahora, la comunidad científica está a la espera de más investigaciones sobre los posibles efectos nocivos o inocuos a largo plazo de estas sustancias para la salud humana.

Fuente | Ecoticias

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.