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Esto es lo que tienes que hacer si tu startup fracasa

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Escrito por Ana Muñoz

Hacer que un negocio tenga éxito no es una tarea fácil, y mucho menos en un entorno tecnológico. Te contamos qué tienes que hacer si tu startup fracasa.

Aunque normalmente conocemos las startups que triunfan y cierran importantes rondas de financiación o venta, la realidad es que más del 80% de este tipo de empresas fracasan.

Desde Ad&Law, explican que, cuando esto sucede, muchos emprendedores tienen que hacer frente a una serie de obligaciones que normalmente ignoran pero que son necesarias para que el proceso se realice de manera ordenada y con la mayor previsión posible. Para ayudarles, han identificado los elementos más importantes que deben afrontar los emprendedores cuando su startup no triunfa. 

Lo primero que hay que hacer cuando se ha tomado la decisión de cierre de una empresa es prever qué salidas de caja va a haber en los próximos meses para priorizar los pagos a la administración ya que “los Tribunales suelen penalizar especialmente a aquellas compañías que tienen obligaciones pendientes con la Agencia Tributaria y con la Seguridad Social”.

Por ello, es conveniente que la empresa esté al corriente de pagos con estas administraciones y que las mismas tengan perspectivas de recuperar lo que se debe. El orden de pago sería el siguiente: Hacienda y Seguridad Social, empleados, préstamos con garantía reales, préstamos normales, préstamos participativos, socios con liquidación preferente y socios.

Además, cuando nos damos cuenta de que nuestra startup ha fracasado y decidimos cerrarla, hay que tener en cuenta que, previamente, podemos solicitar el preconcurso de acreedores, siempre que crea que esto le puede favorecer a la hora de negociar con ellos.

“Dicho preconcurso se hace bajo tutela judicial y tiene unos plazos tasados”, explican. A modo de ejemplo, los plazos máximos para disolver y liquidar una empresa se situarían en tres meses de preconcurso y tres meses de liquidación. Aunque, en caso de que haya concurso, el tiempo será mucho mayor.

En la fase de liquidación, habrá que nombrar unos liquidadores que también tendrán libertad a la hora de elegir un orden de pago a acreedores. “Dicha situación es un incentivo para los acreedores a la hora de llegar a acuerdos de pago, aunque supongan quitas, ya que si no llegan a un acuerdo es posible que la sociedad pague a otro acreedor y la masa patrimonial disminuya o incluso se agote”, detallan desde la firma.

Por el contrario, si se pide un concurso voluntario de acreedores ante un juzgado o se inicia un concurso forzoso solicitado por un acreedor, la sociedad quedará en manos del administrador concursal que designe el juez.

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En la práctica, éste contemplará la viabilidad de la startup o, en caso de que no haya, buscará cerrar la empresa de la forma más equitativa posible y cobrar sus honorarios.

En este caso es recomendable darle toda la información ya que éste redactará un informe para el juez y, en caso de que el concurso fuese dictaminado culpable, los administradores podrán ser sancionados y podrán tener que llegar a responder personalmente de las deudas pendientes de la sociedad.

Otra opción cuando cerramos una startup es solicitar lo que se conoce como “concurso exprés”, es decir, la solicitud del concurso voluntario y a su vez la solicitud de conclusión del mismo por insuficiencia de masa activa. La empresa debe carecer prácticamente de activo y no tener ningún empleado.

Por último, deben tener en cuenta que el proceso de cierre de una empresa no es barato y lo debe asumir la propia entidad, con lo que conviene tener previstos unos fondos suficientes para sufragar los honorarios que puedan ocasionar.

Sobre el autor de este artículo

Ana Muñoz

Licenciada en Periodismo. Tecnoadicta, apasionada por los wearables y las pelis de superhéroes.