Innovación

Esta cucaracha cíborg podría salvar vidas y ayudar en la defensa nacional

cucaracha madagascar

Este pequeño insecto que no tiene muchos amigos puede salvar vidas y ser una pieza clave en la defensa nacional. Una cucaracha con un microcircuito como ‘mochila’ que permite controlar los movimientos del bicho podría ser la nueva heroína en los rastreos.

Esta cucaracha cíborg, diseñada en el laboratorio de la Universidad de Connecticut por Abhishek Dutta, podría ser de gran utilidad en numerosas actuaciones, desde salvar vidas en los rastreos hasta la defensa nacional.

Esta criatura cuenta con un pequeño dispositivo que lleva como una mochila implantada, a través del cual se pueden controlar sus movimientos desde casi 5 metros de distancia.

El insecto que ha utilizado el doctor Dutta para este experimento es la cucaracha sibilante de Madagascar, a la que ha convertido en un robot-cucaracha híbrido, es decir, un insecto real al que le ha implantado un chip tecnológico.

“El uso de insectos como plataformas para pequeños robots tiene un número increíble de aplicaciones útiles, desde búsqueda y rescate hasta defensa nacional”, afirma su creador.

Hace tiempo que se investiga la utilidad de recrear estos insectos en un robot a la misma escala, pero es muy difícil crear en miniatura una tecnología tan avanzada que funcione siempre.

Por eso este circuito promete ser un gran descubrimiento ya que, según afirma su creador Dutta junto con el estudiante que trabaja en su laboratorio, Evan Faulkner, la creación de este microcircuito va a permitir un control más preciso y con menos errores en el movimiento de estos insectos, han documentado en Proceedings of the Conference on Cognitive Computational Neuroscience, que se publicará este año.

¿Cómo han conseguido un mejor control de los movimientos del insecto?

El microcircuito que ha creado Dutta tiene una unidad de medición inercial de 9 ejes la cual puede detectar seis grados de movimiento libre de la cucharacha, su aceleración lineal y rotacional y su rumbo en la brújula, según informa UConn Today.

Además, este circuito es una ‘mochila’ electrónica situada en la parte posterior de la cucaracha la cual se une a través de unos cables a los lóbulos de las antenas del insecto.

Los movimientos se pueden controlar gracias a un dispositivo Bluetooth y un teléfono móvil corriente. A través de pequeños impulsos eléctricos a través del lóbulo derecho e izquierdo se puede simular que hay un obstáculo para la cucaracha y por lo tanto el insecto se moverá en la otra dirección. Es posible variar la frecuencia y el ciclo de estos estímulos gracias al microcontrolador que incluye el dispositivo.

Abejas robóticas, los próximos exploradores que irán a Marte con la NASA

Por si estás pensando que este experimento es cruel, debes saber que ninguna de estas cucarachas ha sido maltratada por estos experimentos y no hay ningún indicio de que sufran por estos estímulos exteriores.

El estímulo que dio la mejor respuestas en los insectos fue el de 1,2 V de amplitud, 55 Hz de frecuencia y 50% de ciclo de trabajo. “Nuestro microcircuito proporciona un sistema sofisticado para adquirir datos en tiempo real sobre el rumbo y la aceleración de un insecto, lo que nos permite extrapolar su trayectoria”, afirma Dutta, a lo que ha añadido que opinan que “este sistema avanzado basado en modelos de bucle cerrado proporciona un mejor control para las maniobras de precisión y supera algunas de las limitaciones técnicas que afectan actualmente a los micro robots de hoy en día”.

Este biobot (mitad insecto y mitad robot) está todavía en fase de experimentación, pero la investigación de estos dispositivos avanza considerablemente. La cucaracha cíborg cada día está más cerca de comenzar a salvar vidas y ser una pieza clave en la defensa nacional, es decir, de ser de gran utilidad para la sociedad.

Sobre el autor de este artículo

Alicia Ruiz Fernández