Innovación

Un español investiga en el MIT materiales que reduzcan el consumo energético de los ordenadores

Escrito por Esther Macías

El andaluz Tomás Palacios trabaja en la aplicación al mundo de la electrónica del nitruro de galio y del grafeno. Con ello persigue mejorar la eficiencia energética de los dispositivos electrónicos

El elevado consumo energético de los dispositivos electrónicos es uno de los caballos de batalla actuales en el mundo de la tecnología. El empleo de nuevos materiales en lugar o de forma combinada con el silicio, el rey del mundo de la informática, puede ayudar en este aspecto. Precisamente sobre ello está investigando en el prestigioso instituto tecnológico MIT el español Tomás Palacios.

Palacios, andaluz de origen, y su equipo están trabajando en la aplicación de lo que él denomina “materiales extremos” al mundo de la electrónica. En concreto, están desarrollando dos proyectos, uno centrado en el nitruro de galio y otro en el popular grafeno (una forma de carbón) y otros dos materiales en dos dimensiones que consisten en una especie de cristales.

Palacios asevera que el enfoque que está haciendo su grupo de investigación en la aplicación de estos materiales a la informática es diferente a la que hacen otros científicos ya que es muy práctico y con la idea de aplicarlo en el mercado con posterioridad. “Por supuesto que estamos interesados en la ciencia básica pero creemos que el MIT es un sitio desde donde se puede contribuir con fuerza a aunar la ciencia básica y la aplicada”, explica Palacios.

En realidad las investigaciones de Palacios sobre el nitruro de galio comenzaron en el seno de la Universidad Politécnica de Madrid, donde estudió, pero cuando llegó al MIT en 2006 y dado que en ese momento el grafeno empezaba a despuntar como un material de futuro en el mundo de la electrónica, comenzó también a investigar sobre éste.

¿Qué tienen los materiales extremos?

El nitruro de galio es un material que puede incorporar 10 veces mayor voltaje que el silicio. Por su parte, el grafeno, en palabras de Palacios “es el material más delgado que te puedas imaginar, el más ligero, el más fuerte y a través del que los electrones viajan con mayor facilidad”.

Claro que, como todo, también hay barreras. El nitruro de galio no es ni tan abundante ni, por supuesto, tan barato como el silicio. Por ello el equipo de Palacios está trabajando en la forma de combinar el uso de ambos materiales.

En lo que respecta al grafeno, éste es abundante y barato. Por eso es tan atractivo. El equipo del MIT está trabajando para aplicarlo a dispositivos que podrían incluirlo en paredes, ventanas e incluso ropa. Además los científicos están examinando la posibilidad de utilizar este material en sensores biológicos o químicos en incluso en dispositivos de visión nocturna, entre otras aplicaciones.

¿El fin del reinado del silicio?

El silicio es sin duda el material más utilizado en el mundo tecnológico con diferencia: lo integran desde los circuitos de ordenadores hasta las células fotovoltaicas de los paneles solares. ¿Puede la llegada de los nuevos materiales como el grafeno hacer tambalear un reinado que ya dura 60 años? Aunque muchos expertos indican que la hegemonía del silicio está llegando a su fin, otros indican que aún queda reinado para rato. Es más, hay proyectos de investigación que pueden dar nuevas alas al viejo material. Uno es el realizado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) consistente en el desarrollo de un metamaterial basado en silicio en el que han participado investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia y de la Universidad de Texas en Austin (EEUU). Una iniciativa que, en palabras del investigador del CSIC que ha liderado el proyecto, Francisco Meseguer lleva a pensar que “el silicio todavía tiene mucho camino que recorrer”.

Foto de Bryce Vickmark, cortesía del MIT

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.