Innovación

Electrovibración para dar volumen a las pantallas táctiles

Hace más de medio siglo que se conoce la electrovibración, esas pequeñas sensaciones transmitidas a los dedos cuando pasan sobre una superficie electrificada. Llevarlo a la pantalla de los smartphones es el objetivo de algunos desarrolladores, que tienen aún muchos obstáculos que superar para finalmente abrir un nuevo campo en el que explorar.

“La idea es dar feedback táctil a todo lo que esté en la pantalla”, ha explicado el investigador de Nokia Pier Andrew, que ha trabajado para poder integrarlo de forma experimental en un N900. Por el momento, ni pensar en un lanzamiento.

Lo que ha hecho la compañía finlandesa para poder aplicarlo en sus teléfonos móviles ha sido colocar dos finas capas sobre el LCD. Una es un conductor transparente y la otra un aislante transparente. Se activa cuando se sujeta el teléfono con una mano y se pulsa con la otra, formando un circuito cerrado. En ese momento, se consiguen diferentes texturas aplicando frecuencias entre los 50 y los 200 herzios, que tienen la capacidad de atraer al dedo siempre y cuando esté en movimiento.

El prototipo creado por la empresa finlandesa sólo tiene capacidad para emitir una frecuencia en cada momento, es decir, que el usuario sólo podrá sentir un tipo de textura.

Los retos de la electrovibración en la tecnología móvil

Ni Nokia ni ningún otro proveedor ha dado todavía con la clave que haga que la electrovibración sea aplicada a los smartphones con éxito. Hay dos grandes inconvenientes que deben enfrentar antes de ofrecer este producto al gran público.

Uno es general, y se trata de la dificultad existente para lograr que el efecto se convierta en multitáctil. Para que pase de ser una anécdota y se convierta en utilidad es necesario que pueda permitir diferenciar entre las múltiples aplicaciones que pueblan la pantalla de un teléfono, de modo que los diseñadores puedan trabajar para transmitir sensaciones que realmente puedan ser asociadas con sus productos.

El otro está individualizado. La electrovibración no afecta por igual en todos los cuerpos y, por tanto, no se ha logrado aún enviar sensaciones que puedan ser estandarizadas, al menos para un amplio grupo de consumidores. Por tanto, puede provocar un alto grado de aversión o de frustración si no alcanza un grado de depuración suficiente.

Del vibrador a la electrovibración

Con la introducción del efecto vibración en el ocio electrónico a cargo de Nintendo en 1997 se inauguró una nueva etapa de sensibilidad en los controles. El pequeño motor dentro de los aparatos se ha convertido en un estándar empleado en juegos para hacer llamativos determinados momentos o simplemente para alertas al usuario.

La electrovibración controlada podría abrir numerosos campos de trabajo para que los innovadores pueden explotar. No sólo en los menús de forma anecdótica, sino también en todas las aplicaciones relacionadas con la imagen o con el texto. Y qué decir de lo que puede aportar a las personas ciegas, a quienes abriría un nuevo campo de conocimiento y adaptación.

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Redacción TICbeat

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