Innovación

ElBulliLab: deconstruyendo y reinventando el talento que viene

ElBulliLab: deconstruyendo y reinventando el talento que viene
Escrito por Esther Macías

“Comer conocimiento para alimentar la creatividad”. Ésa es la máxima que rige el espacio ideado por Ferran Adrià en Barcelona.

En el seno de elBulliLab, el espacio ideado por Ferran Adrià en Barcelona donde la máxima que siguen sus 70 trabajadores es “Comer conocimiento para alimentar la creatividad”, 10 jóvenes talentos investigan sobre la comunicación, sus disciplinas y el papel de las nuevas tecnologías gracias a un programa de formación auspiciado por Telefónica. Esta es su experiencia y sus asombrosos resultados.

Hace ya cinco años que Ferra Adrià dio un vuelco a su vida y afrontó el paso necesario para mutar de gran chef, el mayor del mundo, a un gurú de la revolución digital. En 2010 anunció que en 2011 cerraría su excepcional restaurante, elBulli, para abordar nuevos proyectos de innovación. Proyectos que se aglutinan hoy en una fundación que lleva el nombre del famoso establecimiento y bajo cuyo paraguas cuelga elBulliLab, un espacio situado en Barcelona donde 70 personas trabajan bajo la máxima de “Comer conocimiento para alimentar la creatividad”.

ElBulliLab: deconstruyendo y reinventando el talento que viene

10 de estas personas son estudiantes aún en la universidad o recién graduados que han aterrizado en este particular loft gracias a la iniciativa Lab de Telefónica, un programa que persigue introducir células de innovación y talento en las empresas con el fin último de ayudarlas a realizar la transformación digital al tiempo que dan a los jóvenes la oportunidad de trabajar y aprender en empresas de primer nivel. El llamado Talentum elBulliLab es un equipo multidisciplinar (formado por periodistas, historiadores, documentalistas, diseñadores gráficos, ingenieros de telecomunicaciones, informáticos y publicistas) que trabajando con una metodología forjada en el seno de elBulli está dando resultados sorprendentes. “A todos estos chicos esta experiencia les va a cambiar la vida y la manera de trabajar, que es la verdadera finalidad de las becas”, asegura Adrià, reconociendo que tanto para él como para su equipo el proyecto, cuya primera edición termina en un mes (aunque, asegura, vendrán más Labs), está siendo “fascinante”. “Quizás en este primer Lab hemos sido más anárquicos para saber dónde poner el foco. Estos talentos se han centrado en investigar hacia dónde vamos, con creatividad máxima, pero en las próximas ediciones la labor de los participantes estará mucho más centrada en la ejecución de proyectos”, apunta.

Máxima creatividad en un entorno laboral inspirado en un restaurante de alta cocina

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Estos 10 chicos en apenas cinco meses (las prácticas duran seis) han investigado y conceptualizado proyectos de enorme valor para elBulliLab, aplicables también a otras disciplinas y tipo de empresas. “La filosofía de la casa es analizar primero el concepto teórico para después ponerlo en práctica”, explica Inés Masip, estudiante de Publicidad y una de los talentos del Lab. Ella y sus compañeros han trabajado en iniciativas relacionadas con la comunicación, la educación y los recursos humanos. Eso sí, cada uno de forma individual: en el BulliLab no se puede hablar y la concentración es máxima, unas pautas de trabajo que sorprenden siendo procesos de absoluta creatividad donde las reuniones de ‘tormenta de ideas’ suelen estar a la orden del día. “En elBulliLab aplicamos la eficiencia de un restaurante de alta cocina a la investigación”, asevera Adrià. “Puede que este régimen tenga una parte algo militar, así, de hecho, se funcionaba en elBulli, pero creemos que de este modo la eficiencia de los procesos aumenta enormemente. Es mejor, además, que cada uno se centre en el proyecto que se le ha asignado de forma personal. Aquí la creatividad surge de otra forma”, añade David López Gamero, director de Tecnología de elBulliLab y coordinador del proyecto Talentum ElBulliLab.

Cada día la dinámica es la misma: los 10 jóvenes llegan a las 9 de la mañana y, uno a uno, se les va asignando una tarea. Esta puede cambiar radicalmente de un día para otro. “Al principio esto nos chocaba mucho; nos costó acostumbrarnos a esta forma de trabajar y no sabíamos para qué se nos pedían las cosas. Ahora todo ha cobrado sentido”, explica Masip, quien asegura que, si pudiera, repetiría la experiencia. “Aunque hay personas que no lo aguantarían ni comprenderían esta forma de trabajo”, reconoce.

La visión global y finalidad última de las investigaciones, centradas en reflexionar sobre la comunicación, sus disciplinas y el papel de las nuevas tecnologías, están en la cabeza el propio Adrià, que es “el núcleo del trabajo y quien supervisa todo lo que hacen los talentos a diario”, apunta López Gamero. Pero ¿qué proyectos han emergido de este peculiar Lab?

Jugosos frutos

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Los frutos de los talentos del Lab han sido numerosos y de gran valor. Uno de ellos es el desarrollo de una nueva estrategia de social media para Ferrán Adrià y elBulliLab con la que, desde su puesta en práctica, han logrado que la cuenta del chef aumente de forma significativa en número de seguidores (de 25.000 hasta 87.000). Otro es una investigación sobre cómo hacer una web de calidad y de forma económica, un proyecto aplicable a cualquier pyme y que en la práctica se ha reflejado en la creación de la web del proyecto Talentum elBulliLab, en la que los jóvenes integrantes explican su actividad e impresiones, una plataforma que será también utilizada por los futuros participantes de este programa de formación.

La primera hornada de Talentum elBulliLab se ha atrevido incluso a lanzar una especie de red social, la de los ‘bullinianos’, que agrupa a todas aquellas personas que han formado parte de la historia de elBulli y que ahora pueden estar en contacto gracias a esta iniciativa que puede también ser replicable en otros segmentos de mercado como, por ejemplo, las escuelas de negocio o las universidades de primera línea. Una reflexión sobre las taxonomías y ontologías con el fin último de mejorar la clasificación del conocimiento (en el caso de elBulli, el culinario), una plataforma para mejorar la estructura y compartición de la información, una app para documentar el proceso creativo (que permite guardar cualquier idea que nos venga a la cabeza) y un proyecto para estar informado en todo momento en gastronomía son otras de las iniciativas ideadas por los ‘talentums’ en el Lab. Aunque, sin duda, uno de los más destacados y que será evolucionado e impulsado por el equipo de Adrià es la Bullipedia. Éste, de hecho, ha dado un vuelco en estos meses y ha pasado de ser una especie de enciclopedia digital sobre el mundo de la gastronomía a convertirse en una potente plataforma educativa a través de la cual Adriá y su equipo ofertarán cursos reglados y no reglados sobre gastronomía, restauración, etc.

“En España hay talento pero faltan proyectos diferentes”

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La primera hornada de Talentum elBulliLab ha vivido la experiencia de forma intensa y sorprendente. También el propio Adrià: “Los Labs son una herramienta win-win cuya misión es facilitar el aprendizaje día a día. Para mí ha sido complejo. Mi objetivo era que estos talentos hicieran muchas cosas al tiempo que ayudarles a no traer ineficiencias”.

Adrià tiene claro que “en España hay talento, pero faltan proyectos diferentes. El talento se retroalimenta”. De cara a las futuras ediciones de Talentum elBulliLab, el chef está empeñado en que participe “gente normal, no quiero seguir el concepto superselectivo del MIT. La gente no es tan buena o tan mala. La educación debe ser transversal y social. No es preciso buscar a los mejores de España”. Y lo dice un tipo que sin haber pasado por la universidad ha sido nombrado doctor honoris causa por varias de las más importantes del mundo y que no solo ha sabido reinventar como nadie la cocina sino a sí mismo; y todo a golpe de apostar por la innovación. “La disrupción te hace pensar. En elBulli fuimos valientes innovando en muchos sentidos. Ahora en este nuevo camino también tenemos que serlo”, sentencia.

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.