Innovación

El tren supersónico Hyperloop, cerca de convertirse en realidad

hyperloop
Escrito por Rafael Claudín

La extravagante idea del visionario Elon Musk tiene el apoyo de un centenar de mentes brillantes y un puñado de estudiantes para lograr trenes a 1.200 km/h.

Si Elon Musk no fuera quien es, cuando el año pasado puso sobre el tapete la idea del sistema de transporte Hyperloop, habría caído en el cajón de sastre de los conceptos que nunca se llevarán a la realidad. Pero Musk es el cerebro detrás de empresas tan innovadoras como SpaceX y Tesla Motors y sus propuestas, después de todo, no son tan descabelladas. Aunque él afirmó no tener tiempo para desarrollar el sistema, no faltó quien recogiera el testigo.

Fue la startup JumpStartFund la que vio una oportunidad en el proyecto y, después de ponerse en contacto con SpaceX, creó la compañía Hyperloop Transportation Technologies, Inc. Una empresa que, de momento, cuenta con su CEO Dirk Ahlborn como principal empleado. Y que, sin embargo, ha logrado grandes avances en el proyecto gracias a un enfoque novedoso para el trabajo.

Un combinado de ingenieros y estudiantes

Así, el centenar de ingenieros y especialistas involucrados trabajan en el proyecto en sus ratos libres sin cobrar un céntimo, a cambio de acciones de la compañía. Y no son profesionales de andar por casa (de hecho, rechazaron a otros tantos candidatos), sino empleados de compañías como Boeing, NASA, SpaceX, Yahoo!, Airbus o Salesforce. Se han organizado en grupos en torno a temas como la planificación de rutas, el análisis de los costes o el diseño de las cápsulas de transporte.

A ellos se suman 25 estudiantes de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), que trabajan en soluciones de diseño para el proyecto gracias al programa de diseño y arquitectura SUPRASTUDIO con el que se asoció JumpStartFund. Ellos son los principales responsables de las imágenes conceptuales con las que Ahlborn ha querido dar a conocer los avances logrados en el proyecto hasta la fecha.

Rutas, cápsulas y estaciones

La ruta inicial propuesta por Musk iba de San Francisco a Los Ángeles, pero las complicaciones geográficas, con el riesgo de sismos y la bahía de San Francisco de por medio, y políticas, han obligado al equipo a buscar otras alternativas. Intentando siempre que la ruta fuese lo más recta posible para que las cápsulas puedan de hecho viajar a 1.200 km/h, sometiéndose a fuerzas Match 1. El equipo considera como primera opción Los Ángeles-Las Vegas, aunque están desarrollando posibilidades en Europa y Asia, así como una amplia red nacional en Estados Unidos que incluya Mini Hyperloops más locales. Así como de Cercanías.

Por su parte, las cápsulas para los pasajeros, en las que habrá Clase Económica y Business, se integrarán dentro de una cápsula mayor que es la que tendrá que soportar el viaje a semejantes velocidades. Como señala Wired, ya han resuelto cuestiones como el tubo de baja presión en el que viajarán las cápsulas, así como los pilares que lo soportan. Pero aún no han decidido es cómo desplazar los pods. A la propuesta de Musk de crear una bolsa de aire bajo las cápsulas con un compresor se suma, entre otras, la posibilidad de usar levitación magnética como los Manglev japoneses.

Por último, han realizado ya una primera propuesta para las estaciones, quizá la parte más sencilla de todo el proyecto. Serán, básicamente, como los aeropuertos, con sus zonas de descanso y de compras, sus aseos y sus detectores de metal. Aunque todo ello concebido con un toque de diseño futurista.

¿Y ahora qué?

Dirk Ahlborn espera poder empezar a realizar las pruebas de campo con unos primeros prototipos en el 2015, pero queda al menos una década para que el sistema sea operativo. Y muchos retos por superar de camino, como la cuestión de la financiación que permita, para empezar, contratar a todos esos especialistas para que puedan trabajar en serio en el proyecto.

La compañía espera mantener un objetivo de entre 6.000 y 10.000 millones de dólares para un tramo de cerca de 650 km, apenas media horita de trayecto, siguiendo las estimaciones originales de Musk. Ahlborn no tiene “casi ninguna duda de que cuando acabemos, una vez sepamos cómo vamos a construir y tenga sentido económico, conseguiremos los fondos”. Mientras tanto, podemos seguir sus progresos en la web de la compañía.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.