Innovación

El Space Jet europeo se prepara para remontar el vuelo

Space Plane
Escrito por Rafael Claudín

El fabricante Airbus ha anunciado el regreso de su proyecto Space Jet, una nave que será capaz de llevarnos de paso hasta la estratosfera con completa independencia.

Era la feliz década del 2000. La vieja Europa nadaba en la abundancia del ladrillo y se sentía capaz de responder al reto lanzado por Richard Branson con Virgin Galactic y su idea de popularizar el turismo espacial. La respuesta fue Space Jet, una nave capaz de despegar ella solita desde el polvo de la tierra, alzarse hasta la órbita terrestre y volver a casa. Un proyecto más ambicioso incluso que el de Virgin Galactic, que utiliza un avión de carga para lanzar su nave desde lo más alto.

Después de presentar la prometedora idea, el proyecto cayó en saco roto y “extrañamente” (según Dvice… ¿no han oído hablar de la crisis?) no se volvió a hablar de él desde el año 2007. A medida que la macroeconomía se recupera, se van recuperando también los macro proyectos. Así, Airbus parece retomar el proyecto con el anuncio del siguiente paso: una prueba de caída para su Space Jet.

La prueba tendrá lugar este mismo año. Un helicóptero llevará un modelo de la nave a escala 1:4 y lo dejará caer a 10.000 pies sobre Singapur. Una vez liberado, el Space Jet en miniatura planeará de vuelta a la Tierra, controlado a distancia en todo momento. Al menos, en teoría y si todo sale bien.

Un sistema más eficiente que el de Virgin Galactic

El futuro de la nave es el mismo que el de los desarrollos de Virgin Galactic: paseos suborbitales para turistas que se lo puedan permitir. Para que un sistema semejante sea rentable, es necesario que la nave en cuestión se pueda reutilizar una y otra vez como un avión convencional, no como las lanzaderas espaciales a la antigua usanza, que básicamente se desintegraban cuando habían llevado a cápsula al espacio.

Teniendo en cuenta la fase de pruebas en la que todavía se encuentra el proyecto, muy por detrás de los White Knight de Branson, es difícil saber el precio que tendrán estos paseos espaciales cuando finalmente se comercialicen. En todo caso, se barajan cifras similares a las de Virgin, que ahora rondan los 200.000 dólares. Y quizá con la llegada de competencia esos precios acaben bajando.

Es mucho dinero para el común de los mortales, pero no hay que olvidar que los primeros turistas espaciales se gastaron sus buenos 20 millones de dólares (como Dennis Tito, ahora volcado en Marte). Tampoco eran mucho más baratos (de los 200.000 dólares, me refiero) los vuelos en la primera época de la aviación comercial.

Sea como fuere, Europa no quiere quedarse fuera de la carrera espacial. Y la carrera espacial se da ahora, también, en el terreno de los paseos turísticos a nuestra estratosfera.

Imagen: Airbus

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.