Innovación

El regreso de los mamuts o la primera piedra de Parque Jurásico

Mamut
Escrito por Rafael Claudín

Los científicos rusos juegan con la idea de clonar un mamut gracias a los restos en perfecto estado encontrados en permafrost siberiano.

Hace apenas 10 meses, en la isla siberiana Malolyakhovskiy, se halló el cadáver de un mamut en perfecto estado de conservación. El animal murió por la ansiedad cuando se quedó atrapado en el hielo. Y allí permaneció, congelado en permafrost, durante nada menos que 43.000 años, después de haber vivido entre 50 y 60 años.

En un principio se pensó que databa de hace 10.000 años, pero el análisis forense determinó su antigüedad. Un análisis que contaba no sólo con muestras de tejido, sino con la propia sangre del animal, tan bien conservado que, según Radik Khayrullin, miembro de la Asociación Rusa de Antropología Médica, deberían poder llevar la cosas hasta el siguiente nivel.

En efecto, han encontrado en el mamut sangre hemolizada que contiene eritrocitos, así como células migratorias en el tejido linfático, dos elementos que, como señala Dvice, son de capital importancia para poder llevar a cabo un proceso de clonación. Y eso es, precisamente, lo que se está planteando el equipo de científicos que lleva 10 meses trabajando con el mamut.

Si, de hecho, van a clonar al animal o no, es otra cuestión. Para Khayrullin, “tenemos que tener una razón para hacerlo, puesto que una cosa es clonar con un objetivo científico y otra clonar sólo por curiosidad”. Parece más un razonamiento para la galería, dado que de hecho se lo están planteando. ¿De veras renunciarían al hito histórico de clonar un animal desaparecido hace más de 4.000 años? ¿Más de 40.000, en este caso?

Una cría de elefante

El animal clonado no sería exactamente como los mamuts de antaño. Los científicos implantarían un embrión de mamut en una hembra de elefante, que haría las veces de madre de alquiler. El resultado, en efecto, no será idéntico, aunque la esencia sería la misma. Otra cosa es cuánto tiempo sería capaz de sobrevivir: el organismo de Dolly no tardó mucho en colapsarse después de su fama mundial; quién sabe cómo reaccionaría un mamut al medioambiente actual.

Lo que parece difícil de concebir, llegados a este punto, es que no realicen la clonación. Si quieren motivos científicos, seguramente encontrarán más de uno. Y motivos éticos también pueden encontrar. No en vano, una de las causas más probables de su extinción es el propio ser humano, de modo que tendría algo de justicia poética devolverles a la vida. Y además… ¡que levante la mano el que no quiera ver un mamut vivo!

Puedes ampliar información en el artículo de Siberian Times.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.