Innovación

El Premio Nobel de Física tiene ADN de supercomputación española

El proyecto ganador del Nobel en Física de este año se ha basado en millones de cálculos realizados en tres supercomputadores españoles.

La Academia sueca ha reconocido un innovador proyecto liderado por el doctor Sascha Husa, llamado LiGO, con el Premio Nobel de Física. Este profesional y su equipo de físicos teóricos han logrado demostrar la existencia de las ondas gravitacionales, tal como predijo Albert Einstein.

Un hito en este campo que lleva, en parte, ADN español. No en vano, hasta 14 millones de horas de cálculos necesarios para llegar hasta este hallazgo se han procesado a través de la Red Española de Supercomputación. En concreto, en el seno de los gigantescos  y prestigiosos equipos de los centros MareNostrum, Finisterrae y Calendula.

Los científicos emplearon estos superordenadores para estudiar las señales de ondas gravitacionales creadas cuando dos agujeros negros colisionan; los eventos más violentos en el universo. Su trabajo en concreto es resolver ecuaciones y calcular, utilizando cálculos muy extensos, qué aspecto tienen esas colisiones y cómo son exactamente las señales que emiten.

Así es el MareNostrum 4, la reinvención del supercomputador más potente de España

Los experimentalistas que trabajan en la iniciativa LiGO pueden después comparar las predicciones basadas en los cálculos en los superordenadores con los datos experimentales que ellos registran y encontrar cuáles son los sistemas que crearon dichas señales.

La investigación realizada en el marco del proyecto LiGO viene empleando recursos de la RES a través de un grupo de investigación dedicado la Física Teórica de la Universitat de las Illes Balears (UIB). Entre los principales usuarios de este grupo encuentra el doctor Sascha Husa. Además, como los cálculos en física teórica demandan tantos recursos computacionales, a los 14 millones de horas de procesamiento empleados en la red española de supercomputación, hemos de sumar que el equipo de la UIB también utilizó las máquinas de PRACE, la alianza europea por la computación avanzada.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.