Innovación

El Internet de las Cosas sigue sin despegar: apenas supone el 10% de los presupuestos TIC

Tendencias d 2016 en torno al Internet de las Cosas

Por mucho que medios, proveedores y compañías no paremos de hablar del Internet de las Cosas, la realidad sigue mostrando que se trata de una tendencia muy inmadura.

Es una de la tendencias más manidas en los discursos ejecutivos y una de las que se incluyen en todos los planes de negocio y presentaciones al mercado, de aquí a la China popular. Hablamos del Internet de las Cosas, la prometida venida de miles de millones de objetos conectados que van a darnos más información de la que jamás habríamos imaginado y un nivel de automatización nunca antes visto. Pero esta inminente realidad (Gartner la situó en su último estudio sobre el ‘hype’ tecnológico en el plazo de 2 a 5 años) parece que está teniendo más problemas de los deseados para despegar.

A los problemas técnicos (como la falta de un estándar para el 5G, la red que promete cambiarlo todo) hemos de unir el enorme baile de previsiones que maneja el mercado (desde los 26.000 objetos conectados de Gartner a los 50.000 millones que anunció en un principio Cisco, pasando por los 30.000 millones esperados por ABI Research) que ya ha tenido que ser corregido en varios casos a la baja. Y, ahora, tenemos un nuevo dato que arroja dudas sobre la madurez de esta industria.

La consultora Strategy Analytics acaba de hacer público un informe sobre el desarrollo del IoT en el segmento empresarial. En él, se detalla cómo menos de un 10% de los presupuestos TIC se están dedicando actualmente a esta tendencia. Un porcentaje nada desdeñable, pero muy lejos de lo que se está invirtiendo en cloud computing o ciberseguridad, por poner algunos ejemplos.

Además, afirman los expertos de esta casa de análisis, las soluciones de Internet de las Cosas que actualmente se están implantando en las empresas están motivadas principalmente por necesidades operacionales (es decir, casos muy específicos de uso), y no por una planificación estratégica propia de una tendencia madura. Si a ello le unimos que la mayoría de funciones que presentan estos dispositivos conectados no son otras que las de “encendido y apagado”, queda patente que queda mucho camino todavía por recorrer en este camino.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.