Energía Innovación

El imán más complejo de la historia cuenta con participación española

Escrito por Marcos Merino

El objetivo de ITER, el proyecto internacional en el que se enmarca su fabricación, es el de investigar una energía segura como la fusión nuclear.

El imán más sofisticado del mundo ya está listo, y en breve formará parte de los equipos que se están instalando en el ITER, la mayor máquina experimental cuyo fin es demostrar la viabilidad de la energía de fusión nuclear, una fuente de energía segura, ilimitada y medioambientalmente responsable. Recordemos que la fusión nuclear es el proceso que proporciona energía a las estrellas (incluyendo a nuestro Sol) y tiene lugar cuando los núcleos atómicos ligeros se fusionan para formar otros más pesados, liberándose entonces grandes cantidades de energía.

Este megaproyecto cuenta con la participación de dos empresas españolas (Iberdrola Ingeniería y Construcción y la PYME Elytt), que están ayudando a fabricar bobinas de campo toroidal destinados a confinar el plasma del reactor experimental. En otras palabras: construyen imanes superconductores tan grandes como un avión Boeing 747 (300 toneladas de peso) que, gracias a su capacidad para crear un campo magnética un millón de veces más poderoso que el de la Tierra, podrán evitar la fuga de un material que previsiblemente alcanzará una temperatura de 150 millones de grados centígrados.

La participación de las dos compañías españolas (junto a la italiana ASG Superconductors) dio comienzo con la firma de un contrato por valor de 150 millones de euros, para la fabricación de 10 imanes. El contrato fue concedido por F4E, la organización con sede en Barcelona que gestiona la contribución de la Unión Europea a este gran proyecto de energía internacional, en el que la UE asume la mitad de la financiación, repartiéndose el 50% restante entre China, Japón, Corea del Sur, la India, Rusia y los Estados Unidos.

En palabras de Alessandro Bonito-Oliva, responsable de la Sección de Imanes de F4E, “gracias a la colaboración con los socios hemos completado el núcleo de la primera bobina de campo toroidal de Europa, una prueba clara de que cuando Europa quiere ser pionera, lo puede conseguir“.

Vía | Comisión Europea

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.