Innovación

El gluten, de apestado en la alimentación a alternativa al plástico convencional

Estos bioplásticos, derivados del gluten procedente de los granos de trigo, desaparecen completamente del medio natural en 50 días, en lugar de los 100 a 1.000 años de los que proceden del petróleo.

El gluten se ha convertido en un elemento denostado en la dieta de millones de personas, muchas de ellas por alergias o intolerancias a los alimentos que contienen esta proteína -presente principalmente en el trigo-, muchas otras por simple moda popular. Y mientras el gluten se convierte en el enemigo público número uno de las dietas de medio mundo, los científicos mejoran compuestos biodegradables derivados del gluten de trigo para constituir una alternativa ecológica a los plásticos convencionales.

En ese sentido, investigadoras del departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Huelva (UHU) han potenciado la resistencia del gluten, así como su consistencia, permeabilidad o capacidad de absorción, mediante la modificación de su composición con nanopartículas.

Estos bioplásticos, subproductos de la industria agroalimentaria, desaparecen completamente del medio natural en 50 días, en lugar de los 100 a 1.000 años de los que proceden del petróleo. Además, no se usan disolventes y se genera ahorro energético durante su procesado. Entre las utilidades potenciales destacan los dispositivos para liberar de forma controlada medicamentos, antimicrobianos o fertilizantes. También en la industria del envasado o para embalajes.

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La innovación, publicada en la revista Express Polymer Letter, se basa en dispersar adecuadamente las partículas de dimensiones microscópicas o tipo nano, modificando el pH de la proteína. Con ello, se logra un bionanocompuesto que mejora las propiedades mecánicas, de absorción o de permeabilidad a gases, por ejemplo en envases, donde interesa que el oxígeno no pase a través de él. Para producir esta dispersión, se emplean los mecanismos habituales para la fabricación de plásticos o polímeros derivados del petróleo.

Por el momento se han fabricado materiales a aproximadamente a 50 grados centígrados (ºC), con lo que han conseguido un elemento con unas propiedades adecuadas, empleando menor temperatura que para obtener polímeros convencionales. Posteriormente, se somete a un moldeo por compresión, a 120 ºC, para que adopte una forma determinada, como por ejemplo un envase, tuberías o film. Este aspecto que se desea se consigue una vez fundido y homogeneizado con los diferentes aditivos que se incluyen.

Eso sí, todavía existen algunos problemas por resolver (como su alta hidrofilia, es decir, tienen una gran capacidad de absorber agua del medio), con lo que la proteína de gluten de trigo, de forma individual, no puede sustituir en su totalidad a los plásticos convencionales.

*Vía: Agencia SINC

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.