Innovación

El deshielo de la Antártida afecta a la gravedad de la Tierra

Deshielo
Escrito por Rafael Claudín

La Agencia Espacial Europea ha podido medir los cambios gravitacionales en la Antártida provocados por el deshielo en un periodo de sólo 3 años.

Las cosas se ponen, literalmente, graves. El deshielo del polo sur ha llegado ya a afectar a algo tan fundamental como la gravedad del planeta. No vamos a salir disparados como un globo pinchado, pero se trata de un hecho irrefutable, que hasta los más escépticos deberían interpretar como una señal ineludible del cambio climático.

Los datos los ha dado a conocer la Agencia Espacial Europea, que ha aprovechado la larga vida de su satélite GOCE para elaborar el “modelo gravitacional más preciso jamás producido”, según la noticia de la agencia. El satélite ha percibido cambios medibles en la gravitación de la zona de la Antárdida debido a la masa de hielo perdida entre los años 2009 y 2012.

Este detalle es el más impresionante de la noticia, pero la ESA aporta otros datos igualmente tranquilizadores. Otro de sus satélites, CryoSat, ha demostrado que la velocidad del deshielo se multiplica por 3 cada año desde el 2009. Y otro dato: desde el 2011, la Antártida ha perdido una media de 125 kilómetros cúbicos de hielo por año.

Un cambio ineludible

Que haya todavía mucha gente que piensa, y que piensa que no hay tal cosa como el cambio climático, resulta casi inconcebible ante datos semejantes. Recuerda a los muchos siglos en los que decir que la Tierra era redonda o que daba vueltas alrededor del sol estaba mal visto, por decirlo de alguna manera.

Aunque hay que quitarle gravedad a la situación. Al menos no se condena a nadie a la hoguera por decir que el ser humano, como mínimo, está acelerando el cambio climático. Y esa aceleración también la comparte la difusión de la información y la creciente cantidad de adeptos a la causa verde, no todos ellos por motivos meramente políticos o económicos.

Sea como fuere, se seguirá investigando la evolución de la Antártica. Las mediciones de alta resolución obtenidas por el GOCE se han cruzado con los datos recabados por el satélite Grace, de Alemania y la NASA y diseñado específicamente para medir el cambio. Con ese cruce de información, será posible medir los cambios en sistemas glaciares menores.

La cosa no acabará ahí. Según Johannes Bourman, del Instituto Alemán de Investigación Geodésica, ahora están “trabajando en un equipo interdisciplinar para ampliar el análisis de los datos de GOCE a toda la Antártida. Esto nos ayudará a lograr una mayor comparación con resultados de CryoSat para tener una imagen más fiable todavía de los actuales cambios en la masa de hielo.”

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.

  • Guillermo Burastero

    El deshielo no altera la masa de la Tierra, por lo que desde un punto macroscópico la gravedad del planeta en promedio no va a variar, aunque en la superficie tenga un ligero cambio en su distribución. Como por otro lado siempre la tuvo por el achatamiento de los polos.