Innovación

El coche autónomo es un 25% más seguro que la conducción manual, según un nuevo estudio

coche autonomo google

Los conductores humanos tienen una media de 4,2 accidentes por cada 1,6 millones de kilómetros rodados, mientras que los coches autónomos reducen esa cifra una cuarta parte: a 3,2 accidentes por cada 1,6 millones de kilómetros.

Aún no han llegado a nuestras carreteras pero las esperanzas para acabar con los accidentes de coche ya están depositadas en ellos. Hablamos de los vehículos autónomos, una tecnología aún en pañales y en la que empresas como Google, Tesla o Uber están invirtiendo grandes sumas de dinero, los cuales prometen eliminar el error humano de la ecuación de los accidentes.

En ese sentido, un estudio recién presentado esta semana por la Universidad de Virginia Tech afirma que los coches autónomos muestran una tasa de accidentes mucho más bajas que los automóviles maniobrados por hombres de carne y hueso. Hasta ahora, este tipo de investigaciones estaban muy sesgadas y eran incompletas, ya que aún no se disponían de muchos datos de los coches inteligentes y, especialmente, muchos de los accidentes en carretera no llegan a denunciarse cuando se trata de incidentes sin gravedad.

Para ello, los científicos de Virginia Tech decidieron realizar un estudio naturalista, monitorizando la experiencia de conducción de 3.300 vehículos reales que recorrieron un total de 54 millones de kilómetros para, posteriormente, comparar dicha información con los resultados obtenidos del programa de coches autónomos de Google.

Los Google Cars aprenden a conducir por la ciudad

Los resultados son esclarecedores: los conductores humanos tienen una media de 4,2 accidentes por cada 1,6 millones de kilómetros rodados, mientras que los coches autónomos reducen esa cifra una cuarta parte: a 3,2 accidentes por cada 1,6 millones de kilómetros. Los propios investigadores admiten que aún se necesitarían muchos más coches autónomos para afirmar con rotundidad que este tipo de vehículos reducen los accidentes más graves, pero sí que se muestran convencidos de que sí reducen los incidentes más leves respecto a la conducción tradicional.

A esos datos se ha de sumar que, según se tiene constancia, ninguno de los accidentes en los que se vio envuelto el coche autónomo fue causado por él. Ello supone un motivo más para estar esperanzados de cara a que los accidentes de tráfico sean cosa del pasado en muy poco tiempo.

Un estudio fabuloso pero…

Todos los datos anteriormente mencionados revalidan la afirmación de que el coche autónomo es más seguro que dejar a los humanos conducir como hasta ahora, mucho más expuestos a errores y distracciones. Se trata de una premisa que en el sector TIC se da por supuesta y que todos los actores de la industria asumen como cierta. No en vano, un estudio de una prestigiosa universidad, como la de Virginia Tech, debería ser la puntilla que eliminara cualquier duda de los escépticos a esta nueva tecnología, incluyendo entre los más preocupados a fabricantes como BMW. Pero no lo ha sido. Y la razón no es otra que el origen de la financiación de dicho estudio: Google.

Coche sin conductor de Google.

Coche sin conductor de Google.

 

Así es: el popular buscador, que ha invertido miles de millones en su coche inteligente está detrás de este informe, el cual confirma las hipótesis y la propuesta de negocio que Google lleva intentando implantar en el mercado durante los últimos años. Esta relación ha sido vista por los críticos al vehículo autónomo como un intento de Google por crear unas expectativas y una sensación de tranquilidad, afirman, hoy por hoy no probada.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.