Innovación

El camarón Mantis, un modelo para detectar el cáncer

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Escrito por Rafael Claudín

Los ojos del recio crustáceo han servido de modelo a un equipo de investigadores para crear una cámara capaz de “ver” el tejido canceroso.

El camarón Mantis tiene los ojos más complejos que te puedes echar a la cara. Tiene, entre otras cosas, la capacidad para detectar la luz polarizada. La idea de los investigadores de la Universidad de Queensland es basarse en el sistema visual del camarón para crear una cámara con similares capacidades. Este tipo de luz ya se utiliza para descubrir el tejido canceroso porque la refleja de un modo diferente al del tejido sano. Pero los ojos del Mantis detectan ese tipo de luz de modo más preciso que el de cualquier dispositivo creado por el hombre. Al menos, hasta ahora.

El profesor Justin Marshall, del Queensland Brain Institute dentro de la Universidad, señala que “los humanos no podemos ver [el tejido canceroso rodeado de tejido sano], pero el camarón Mantis puede caminar hasta él y golpearlo. […] La cámara que hemos desarrollado en colaboración estrecha con científicos de Estados Unidos y el Reino Unido graba vídeo y podría proporcionar una respuesta inmediata para detectar el cáncer y monitorizar la actividad de las células nerviosas expuestas. Convierte mensajes invisibles en colores con los que se siente cómodo nuestro sistema visual”.

Un superhéroe debajo del mar

¿Qué tiene el camarón Mantis que lo hace tan interesante? En el mundo de Bob Esponja sería, sin duda, un superhéroe. Su caparazón es tan recio que ha servido de inspiración para la creación de un exoesqueleto, como señala Gizmag. Y tiene una especie de músculo un poco más debajo de los ojos con el que golpea al equivalente a 80 km/h, con una aceleración similar al de una bala al salir de la pistola.

Y luego están esos ojitos que enamoran. Incorporan dos hemisferios aplanados y divididos en tres regiones, con una zona central cargadita de receptores especializados. Cada ojo tiene visión trinocular e incorpora 16 pigmentos fotorreceptores diferentes, 12 de ellos destinados a los colores y otros cuatro para los filtros. Y en cada una de sus 10.000 células fotónicas tiene un pigmento para ver el color y una serie de microvilli que funcionan como filtros polarizados.

Un sistema impresionante, que puede dar para una cámara superdotada. Según Marshall, cuando hayan perfeccionado la tecnología se podría adaptar para que pudiéramos diagnosticarnos con un simple teléfono móvil. Y, de paso, se podría utilizar para realizar avanzados estudios neurocientíficos.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.