Innovación

Donald Trump, sobre la NASA: “Suena emocionante, pero primero vamos a arreglar las carreteras”

eeuu

Un Donald Trump preocupado sólo de mantener los empleos de la NASA y sus contratistas denota, una vez más, la dejadez del gobierno norteamericano por la ciencia y la innovación.

Que Donald Trump es un hombre de poca ciencia no es ninguna sorpresa. Más habituado a los combates de lucha libre, los ‘reality shows’ y los pases de modelos, el actual presidente de Estados Unidos nunca ha hecho de la innovación y la ruptura de las limitaciones espaciales una bandera de su mandato, como si hiciera Barack Obama. Y, al contrario que su antecesor en el cargo, la NASA no figura en sus prioridades como máximo mandatario del país que logró poner un pie en la Luna en primer lugar.

De hecho, en los dos primeros meses de Administración Trump, no se habían producido más que tímidas declaraciones sobre la carrera espacial de Estados Unidos y siempre bajo la mampara de poner en tela de juicio toda la gestión anterior. Eso ha cambiado este martes, en tanto que Donald Trump ha elevado a a categoría de evento estrella la firma de un documento rutinario con el que simplemente mantiene la financiación ya existente a los programas de la NASA para el desarrollo de un sistema especial de lanzamiento de cohetes o la nave espacial Orion.

“Hoy estamos dando los primeros pasos hacia un nuevo futuro audaz y brillante para el vuelo espacial estadounidense”, ha dicho Trump, ante la presencia de varios congresistas y senadores, principalmente republicanos. Eso sí, que nadie piense que de repente el hombre de cabellos dorados ha caído en la cuenta de la importancia de la ciencia para el desarrollo de un país, ya que el único aspecto que parecía importarle al bueno de Donald era no despedir a ningún empleado de esta agencia federal. “Apoyamos puestos de trabajo”, “se trata de puestos de trabajo también” o “se trata de una gran cantidad de puestos de trabajo” son sólo algunas de las frases repetidas una y otra vez por el mandatario.

Desde Arstechnica recuerdan que uno de los debates más importantes que rodean a la NASA desde hace décadas es su excesiva politización y burocratización, en tanto que muchas de las medidas y presupuestos que se asignan a la agencia espacial van más orientados a mantener a los funcionarios y contratistas que a programas reales de exploración espacial.

Lo peor es que las miras de Trump parecen no ir más allá de su espectacular flequillo. Así pues, y cuando se le planteó la posibilidad de convertirse en el padre de la primera red de carreteras interplantearias (gracias a los cohetes de nueva generación que está desarrollando la NASA para llegar a Marte y al espacio profundo), el presidente no dudó en señalar que “bueno, eso suena emocionante… pero primero quiero arreglar nuestras carreteras. Definitivamente, vamos a arreglar nuestras carreteras”.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.