Innovación

Divergent 3D apuesta por la fabricación aditiva de vehículos

Escrito por Marcos Merino

Su proyecto se basa en coches ‘impresos’ en 3D en pequeñas fábricas flexibles, baratas y poco contaminantes.

El futuro de la fabricación automovilística pasa por fábricas experimentales equipadas con impresoras 3D de metal y capaces de ‘imprimir’ nuestros vehículos haciendo uso de técnicas importadas desde la industria aeroespacial, al tiempo que se reducen notablemente su costo y su impacto ambiental.

O, al menos, esa es la apuesta de la startup californiana Divergent 3D, una compañía respaldada por el hombre más rico del continente asiático, el multimillonario hongkonés Li Ka-shing. En su última ronda de inversión, Divergent 3D ha recaudado más de 90 millones de dólares y, según su CEO Kevin Czinger, ya cuenta con la financiación necesaria para completar su proyecto de fábrica, que fabricará 500 vehículos en 2018 y 2.000 a partir de 2019, una vez está finalizada.

Czinger es un exbanquero de Goldman Sachs que anteriormente había apostado por los vehículos eléctricos fundando la compañía Coda Automotive y que ahora se ha apuntado a la revolución de la ‘fabricación aditiva’ de coches con Divergent 3D. La visión de Czinger sobre el futuro de la industria automovilística no está protagonizada, por tanto, por enormes fábricas como las existentes en Detroit (o como las planeadas por Elon Musk para Tesa), sino por redes compuestas por numerosas pequeñas fábricas urbanas, capaces de producir a bajo coste coches poco contaminantes y muy personalizables.

Su objetivo ahora es lograr licenciar la tecnología que esta nueva compañía desarrolle para dotar a las fábricas de coches de sistemas de fabricación rápidos y baratos, capaces de producir una amplia gama de vehículos bajo un mismo techo al tiempo que prescinde de procesos como la soldadura o los talleres de pintura.

El proyecto de Divergent 3D pasa por reducir el coste habitual de construir una fábrica de coches capaz de fabricar 20.000 vehículos al año (aproximadamente 500-1000 millones de dólares) hasta poco más de 50 millones: un ahorro que a su vez permitiría producir coches 6.700 dólares más baratos.

Vía | Forbes

Imagen | Divergent 3D

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Diseñador web y docente de educación no formal, imparte cursos de informática en el medio rural porque las brechas están para cerrarlas. Desde que le nombraron director de la revista de su colegio, no ha dejado de escribir.