Innovación

Desarrollan un biosensor para detectar el nivel de hierro en alimentos

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Escrito por Marcos Merino

La UCO ha colaborado con investigadores portugueses para desarrollar un dispositivo que podría resultarle muy útil a las industrias del vino y del aceite.

El hierro es un elemento presente en diversos alimentos (como cereales, legumbres y carnes), con diferentes formas químicas (orgánico e inorgánico) que son absorbidas también de diferente manera por el organismo. Esto es relevante para la industria alimentaria, puesto que la presencia de hierro inorgánico [hierro (III)] puede actuar como catalizador favoreciendo el enranciamento de grasas y aceites.

Pero, ahora, las universidades de Córdoba y Aveiro, junto al centro de investigación privado INESC Microsistemas e Nanotecnologias (INESC-NM) de Lisboa han desarrollado un biosensor que determina la cantidad de hierro inorgánico presente en los alimentos, lo que puede resultar muy útil para sectores como el del aceite o el vino. Fernando Cámara, profesor del Departamento de Bromatología y Tecnología de los Alimentos de la Univ. de Córdoba, explica que, en una segunda fase, “también podría ser válido para la detección de contaminantes como metales pesados en alimentos“.

El dispositivo se compone de dos partes: un semiconductor eléctrico tipo FET sobre el que se dispone una malla de nanotubos de carbono, y un soporte con transferrina, una proteína encargada del transporte del hierro en los organismos vivos. La transferrina permite la detección de hierro (III) en una muestra, como la del vino, ya que se une exclusivamente a esta especie química de hierro, y no a otras. Según Cámara, “tiene un comportamiento muy específico, similar al que tendría un anticuerpo encargado de identificar y neutralizar bacterias o virus en el organismo”.

El biosensor actúa modificando la intensidad de corriente eléctrica que circula por el mismo ya que al añadir de forma experimental una pequeña gota de vino sobre el dispositivo, el hierro (III) presente en la bebida se une a la transferrina modificando esta intensidad de corriente en una forma tal que cuanto mayor es la cantidad de hierro (III) presente en la muestra, mayor es esta disminución.

El sistema presenta como ventaja principal respecto a otros métodos de análisis que apenas utiliza reactivos químicos, permite determinar cantidades muy bajas de elemento químico y es fácilmente desechable, por lo que es amigable con el medio ambiente. Otra de las ventajas, según Cámara, es que apenas necesita preparación de la muestra. Sin embargo, la tecnología todavía requiere ser escalable para ser útil para la industria alimentaria.

Vía | Univ. de Córdoba

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.