Innovación Salud

Crean un material que podría ayudar a producir músculos artificiales

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Escrito por Marcos Merino

Se trata de un polímero súper-elástico, autorreparable y capaz de reaccionar a campos eléctricos. También podría ayudar a desarrollar piel artificial.

Investigadores de la Universidad de Stanford liderados por la profesora Zhenan Bao han logrado sintetizar un material (concretamente, un polímero) cuyas notables características (súper-elasticidad, capacidad de autorreparación y de responder a campos eléctricos) lo convierten en el candidato ideal para la fabricación de piel y músculos artificiales. El estudio se ha publicado en el último número de la publicación científica Nature Chemistry.

Capacidades extraordinarias

Pero, ¿a qué se refieren estos investigadores cuando hablan de ‘súper-elasticidad’? Según el comunicado de prensa, este material superó los límites de la máquina utilizada para medir la elasticidad y el punto de ruptura del mismo, por lo que tuvo que ser estirado manualmente por los científicos hasta expandirlo más de 100 veces su longitud.

Además, detectaron que el material era capaz de autorrepararse a temperatura ambiente (y también hasta los -20º C) sin necesidad de tratamientos químicos ni térmicos, y que se movía igual que lo haría un músculo real al ser expuesto a un campo eléctrico (expandiéndose y contrayéndose).

La clave: iones metálicos

El polímero se compone de una combinación de cadenas lineales de moléculas unidas entre sí por moléculas orgánicas denominadas ligandos (en un proceso llamado ‘reticulación’). Sus extraordinarias características derivan de su combinación con iones metálicos que presentaban una fuerte afinidad por los ligandos. Una vez añadidos, la presencia de los iones metálicos ‘dopa’ al material original favoreciendo su reparación y su capacidad de respuesta eléctrica.

Así lo explica Bao: “cada ión metálico se une al menos a dos ligandos, de modo que si se rompe su conexión con uno de ellos, el ión sigue unido al otro. Y, cuando se reduce la tensión, el ión puede volver a conectar fácilmente con el primer ligando si se encuentra lo suficientemente cerca”.

Aplicaciones médicas de la investigación

Al margen de su potencial para ser usado a largo plazo como base de músculos artificiales, la investigación de Bao puede resultar clave en un objetivo que esta científica viene persiguiendo desde hace tiempo: crear piel artificial capaz de devolver capacidades sensoriales a personas con prótesis.

Vía | Standford News Service

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.