Innovación

Emulando a Willy Wonka: crean un chicle infinito que jamás pierde el sabor

Emulando a Willy Wonka: crean un chicle infinito que jamás pierde el sabor

¿Te imaginas un chicle infinito cuyo sabor durase para siempre entre tus dientes? Esa goma de mascar casi mágica puede hacerse realidad muy pronto gracias a una investigación perteneciente a la Universidad japonesa de Meiji.

Desde niños a ex-fumadores, personas nerviosas o adeptos a las golosinas: el chicle es uno de los entretenimientos con sabor más populares del mundo. El principal inconveniente de mascarlo durante un rato es que, pasado cierto lapso de tiempo, la goma pierde por completo su sabor. Ahora, una investigación realizada en tierras niponas puede ponerle remedio, ya que ha sido capaz de generar un chicle transparente e infinito cuyo sabor nunca se agota y que se sirve de la energía pizoeléctrica.

La idea, que parece casi extraída de la novela de Roal Dahl “Charlie y la fábrica de chocolate”, en la que Willy Wonka era capaz de fabricar este dulce sin fin, ha sido presentada en marco del el Simposio ACM sobre Software y Tecnología de Interfaz de Usuario en Berlín (Alemania) por el equipo científico de la Universidad Meiji. La clave del sabor inagotable reside en un minúsculo dispositivo que genera descargas eléctricas en la lengua, generadas por el propio acto de masticar y que engañan a las papilas gustativas. 

Crean chicles que cambian de sabor cuando detectan ciertas bacterias

El estímulo eléctrico se produce al comprimirse el material -al ser apretado por la dentadura al masticar- y gracias a la presencia de los diminutos electrodos envueltos en una partícula fina de plástico. Por el momento, solamente se han conseguido dos sabores de todo el espectro de gustos básicos: el salado y el amargo, aunque se prevé poder incorporar pronto el dulce, agrio y umami (sabroso), mediante las variaciones del patrón eléctrico de esta curiosa goma de mascar.

Hace unos meses ya se realizaron pruebas en las que 80 personas probaron este chicle infinito, percibiendo sabores que describieron como similares a las sardinas secas, muy propias para condimentar platos o preparar bocadillos en Japón. Quién sabe, tal vez muy pronto podrías disponer de tu chicle para toda la vida.

Fuente | Metro News

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.