Innovación

Corea del Norte quiere llegar a la Luna en diez años

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La ciencia y la propaganda de Corea del Norte se unen para el siguiente reto de Kim Jong-un: enviar una sonda a la Luna.

Corea del Sur sigue entremezclando tecnología, ciencia y propaganda para transmitir al mundo una imagen de fortaleza y espíritu innovador que tape la de su dictadura comunista. En ese sentido, el último anuncio a bombo y platillo que ha realizado el régimen de Kim Jong-un es el de una sonda que rondaría la órbita lunar e incluso podría aterrizar en ella en, aproximadamente, unos diez años.

Este hito, del que sólo pueden presumir tres países (Estados Unidos, Rusia y China), pondría a Corea del Norte en una posición aventajada en la carrera espacial, no tanto por el avance científico que eso pueda suponer para la humanidad (como sí lo es el pueblo lunar que planea la Agencia Espacial Europea) , sino por la demostración de capacidades técnicas de su agencia espacial. No en vano, hasta ahora el mayor logro de esta nación ha sido el despliegue de varios satélites en la órbita terrestre, cuyo funcionamiento operativo ha sido puesto en duda en varias ocasiones por los gobiernos occidentales.

Como respuesta a este vacío que aún separa al programa espacial de Corea del Norte respecto al de sus competidores occidentales, esta dictadura ha confirmado que está trabajando en varios proyectos de satélites geoestacionarios y en otras misiones en la órbita terrestre más sofisticadas y precisas. Entre las mejoras de esta nueva generación de satélites, precursora de la futura sonda lunar, incluiría motores más potentes y eficaces a la hora de frenar su velocidad y mantenerse en un punto concreto del espacio.

Sirva como ejemplo que la NASA norteamericana logró sobrevolar la Luna en 1959, apenas seis meses después del lanzamiento del primer satélite. Sin embargo, la agencia estadounidense tardó, después de estos esperanzadores comienzos, ocho años en superar todas las barreras técnicas para poder llegar a la órbita lunar con éxito.  Y es que, como recoge Associated Press, es relativamente sencillo “disparar” un objeto contra la Luna, pero más complicado mantenerlo a una velocidad determinada y en una posición estable a su alrededor.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.