Innovación

Cómo Apple está cambiando por dentro para ser más innovadora

Escrito por Raquel C. Pico

Apple introduce un programa para trabajar en proyectos propios, Blue Sky, y otros incentivos para sus trabajadores.

¿Puede ser una compañía cerrada, en la que todo está controlado al milímetro, fuente de innovación? Hasta ahora a Apple ese modelo le estaba resultando bastante bien. La firma ha estado en manos de un directivo inspirador, pero también controlador (no hay más que leer la biografía que escribió Walter Isaacson sobre Steve Jobs para confirmarlo) que marcaba la pauta y el camino. Nada de esos momentos dedicados a pensar que tienen otras firmas del sector.

Pero algo ha cambiado. Algunos analistas se planteaban en las últimas semanas, tras la caída del precio de las acciones de Apple y una última presentación de producto que no fue tan sorprendente como solía ser habitual (¿había acaso alguien en los medios de comunicación, entre los analistas, entre los inversores o en el amplio mundo de los consumidores a los que el lanzamiento del iPad mini le sorprendiese?), si la compañía habría agotado ya su vivero de ideas. ¿Puede Apple encontrar algo nuevo, algo no inventado o no consumido en masa con lo que sorprender a sus compradores y no canibalizar los productos que ya tiene en el mercado?

Sus empleados están pensando. La empresa que todo lo contralaba ha incorporado un nuevo programa que permite a sus trabajadores tener tiempo para hacer lo que les de la gana. La idea, que ya emplean otras firmas del sector y con buenos resultados (Google es el más claro ejemplo), no es nueva, pero sí rompe con todo lo hecho hasta ahora por la compañía, que funciona en base a proyectos comunes y equipos.

Blue Sky, que es el nombre del programa, permite a algunos empleados de la firma, según han comentado fuentes cercanas a The Wall Street Journal, dedicar algún tiempo de su jornada laboral a trabajar en pequeños proyectos de ingeniería. Los beneficiarios del programa pueden trabajar en sus ideas durante unas semanas. Por el momento poco más se sabe sobre el programa (aunque uno de los directivos implicados, según el Journal, era Scott Forstall, que salió de la compañía recientemente).

Esta no es la única medida que está tomando Apple para mantener más felices a sus empleados. Los de Cupertino han empezado a ser agresivos en las contraofertas para frenar la pérdida de capital humano y han introducido beneficios para la plantilla (habituales en Silicon Valley – donde casi son obligatorios – pero ajenos a Apple), como descuentos para empleados en los productos de la casa, un programa de beneficencia, flexibilidad a la hora de tomarse años sabáticos o menciones públicas al trabajo del equipo en las presentaciones que realiza el consejero delegado, Tim Cook.

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Raquel C. Pico