Innovación

Los coches robóticos ya son una realidad

Escrito por Miriam Castellanos

EEUU lidera la tendencia de los coches autónomos, una carrera en la que están invirtiendo las grandes empresas automobilísticas y tech.

Los coches robóticos ya no son algo de ciencia ficción. Cada vez se están desarrollando más modelos de los llamados ‘coches del futuro’ que permiten seguir una ruta sin interacción con el conductor.

Google ya ha anunciado que va a empezar a probar su coche robot en algunas carreteras de Estados Unidos, ahora que se ha dado luz verde a su propuesta. En mayo de 2012, el Estado de Nevada fue el primero en legalizar los coches autónomos, y ahora el estado vecino de California ha seguido sus pasos. Tras preguntar a los ciudadanos de los dos estados de si ellos confiarían en un coche que se conduce solo, se han superado las trabas legales que impedían probarlos.

Por su parte, en Reino Unido los científicos de la Universidad de Oxford han equipado al coche eléctrico Nissan LEAF con lásers, cámaras y un ordenador en el maletero para que pueda seguir rutas sin conductor alguno. Primero se escanea un mapa de la zona y luego es posible dirigir el coche incluso desde el iPad.

General Motors y Ford también están a la carrera por construir el coche robótico definitivo. De momento, ya están anunciando planes para diseñar coches tecnológicamente semi-autónomos como explica Fox News. Super Cruise de GM y Traffic Jam Assist de Ford, son capaces de seguir y guiarse solos por una carretera y además detectan si el conductor está prestando atención por si tuviera que tomar el control si algo va mal.

¿Amigo o enemigo?

Esta nueva tendencia tiene tanto defensores como detractores. Según The Guardian, los que se oponen a los coches autónomos tienen miedo de que estos interfieran en la libertad e individualidad de la persona, y llegue un punto en el que los robots hagan todo por nosotros.

Otros, en cambio, como el profesor Sebastian Thrun de la Universidad de Stanford, afirman que los coches robóticos reducirán dramáticamente el número de muertes en la carretera al usar su sensor para detectar peatones y otros coches más rápido que los reflejos humanos. Estos coches no se distraen ante estímulos ni sienten cansancio.

Otra de las ventajas que no podemos pasar por alto de estos coches, es el gran potencial que ofrecen a las personas con alguna discapacidad física o ceguera parcial.

No obstante, a la hora de valorar todo lo que lo coches robóticos implican, siempre surgen cuestiones intrincadas como a quién se le pueden atribuir responsabilidades en caso de que haya un accidente con un coche robótico. El filósofo Colin Allen, de la Universidad de Indiana, sugiere a The Guardian que estos coches tengan una especie de caja negra como la de los aviones para que se puedan rastrear los datos.

Foto cc Richard Masoner / Cyclelicious

 

Sobre el autor de este artículo

Miriam Castellanos