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Los coches sin piloto de Google, legales en Nevada

Google Cars Internet de los objetos NevadaLos legisladores de Nevada han aprobado un proyecto de ley (Bill 511) para que el departamento de tráfico del estado prepare las normas necesarias para la introducción de vehículos que no necesitan conductor. Estas normas permitirían que los coches de Google puedan circular por Nevada de forma legal.

Por el momento existen siete Google Cars: seis Toyota Prius y un Audi TT. Varios de estos vehículos realizaron pruebas por carreteras estadounidenses, llegando a recorrer distancias de hasta 1.000 kilómetros. Aunque en un principio el proyecto fue secreto, pronto comenzaron a aparecer vídeos con demostraciones.

Ahora, comienzan a darse los pasos necesarios para que su ‘conducción’ sea legal en Estados Unidos. Por el momento, en el estado de Nevada se ha aprobado una actualización de la ley sobre coches eléctricos para regular la existencia de los vehículos sin conductor y las pruebas a las que tienen que ser sometidos. Es decir, todavía tienen que definirse las regulaciones que habrán de ser adoptadas.

Según explica PcMag, esta actualización comenzará a tener efecto el 1 de marzo de 2012 y define los “vehículos autónomos” como “un vehículo a motor que utiliza inteligencia artificial, sensores y coordenadas de sistemas de posicionamiento global [GPS] para conducirse a sí mismo sin la intervención activa de un operador humano”.

Además, otro proyecto de ley todavía no aprobado tiene como objetivo permitir que los ‘conductores’ de estos vehículos puedan utilizar sus teléfonos móviles para escribir mensajes de texto mientras se desplazan, según explica el Daily Mail.

Los coches funcionan con una mezcla de localizadores, radares, cámaras, mapas detallados y tecnología GPS para lograr llegar al destino fijado sin problemas. El objetivo de Google es que ayuden reducir los accidentes en carretera, además de aumentar la eficiencia energética.

Durante las pruebas, en las que el único accidente fue causado por un conductor ajeno a la compañía que golpeó por detrás uno de los vehículos, un piloto ocupaba todo el rato el asiento del conductor. Además, un ingeniero de software monitorizaba durante todo momento el software para asegurarse de que no había problemas con el mismo. Asimismo, antes de realizar una prueba se enviaba un coche normal para explorar la ruta y sus condiciones.

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Redacción TICbeat

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