Innovación

La ciudad del futuro se terminará de construir en 2014

La compañía tecnológica Pegasus Global Holdings va a construir una ciudad entera en medio del desierto de Nuevo México que servirá como un enorme “Centro para la innovación, pruebas y análisis”. El tamaño será el de una urbe media de Estados Unidos y se terminará en 2014. Nadie vivirá allí pero se implantarán los últimos avances, como vehículos autopilotados, energías limpias y una infraestructura inalámbrica.

El concepto de ‘smart city’ se está popularizando entre la industria tecnológica y también entre las entidades públicas que gestionan grandes centros urbanos. Se trata de utilizar los avances técnicos para mejorar los servicios y el entorno en el que habitan muchos miles de ciudadanos.

Normalmente esta idea se intenta poner en práctica en ciudades que ya existen, dando pequeños pasos en áreas concretas. El proyecto que va a llevar a cabo la firma Pegasus Global Holdings va a cambiar esta tendencia. La compañía pretende tener construida una ‘ciudad inteligente’ en 2014 empezando desde cero. Se trataría de un entorno diseñado específicamente para utilizar la tecnología de forma eficiente, según The Telegraph.

Pegasus Global Holdings va a emplear  200 millones de dólares en los próximos tres años para construir su ‘Centro de para la innovación, pruebas y análisis’, en un área de 32,2 kilómetros cuadrados. El lugar elegido es el desierto de Nuevo México. El entorno será una ciudad fantasma ya que no está previsto que nadie viva en ella.

La nueva urbe será un campo de pruebas para tecnologías que implican el control avanzado del tráfico, vehículos autopilotados y seguridad digital. Se procurará que la energía provenga de fuentes limpias y verdes. En cuanto a la conectividad, una infraestructura WiFi abarcará todo el entorno.

Una ciudad laboratorio

A diferencia de muchas ciudades, levantadas hace décadas o siglos, en las que se han ido poniendo ‘parches tecnológicos’ a medida que crecían o comenzaban a funcionar avances técnicos, el ‘Centro para la innovación’ de Pegasus será construido desde el inicio con todos los conocimientos tecnológicos disponibles hoy en día.

Aunque se trata del proyecto particular de una empresa, compañías, universidades y entes públicos podrán probar desarrollos tecnológicos en este entorno. Los ingresos para Pegasus también vendrán de la venta del exceso de agua, energía y otros recursos.

Sobre el autor de este artículo

Pablo G. Bejerano